Menu
Reconoce Sindicato de Profesores e Investigadores de la UJAT a profesores con Mérito Sindical 2018

Reconoce Sindicato de Profesores e …

El Sindicato de Profesore...

Inauguran la Feria Internacional del Huevo en CUAltos de la UdeG

Inauguran la Feria Internacional de…

El reto de las próximas a...

Convoca la UAM a reflexionar sobre la vivienda en la metrópoli

Convoca la UAM a reflexionar sobre …

La Universidad Autónoma M...

Ofrece UABC becas para estudios de posgrados

Ofrece UABC becas para estudios de …

El Departamento de Cooper...

El cáncer de mama y de pulmón, los más frecuentes en el mundo: Experto de la UNAM

El cáncer de mama y de pulmón, los …

El cáncer de mama es el s...

Participa UdeC en 5to Foro MEXFITEC

Participa UdeC en 5to Foro MEXFITEC

El programa MEXFITEC (Méx...

Alumna de la UJAT recibe Premio Estatal de la Juventud 2018

Alumna de la UJAT recibe Premio Est…

En la categoría Mérito Ac...

FEU de la UdeG intervendrá colonias con mayor incidencia delictiva contra estudiantes

FEU de la UdeG intervendrá colonias…

La Federación de Estudian...

La bolsa de trabajo de la UAM amplía las opciones laborales de los universitarios

La bolsa de trabajo de la UAM amplí…

El Sistema Institucional ...

Recibe director de la Facultad de Medicina de la UdeC reconocimiento nacional

Recibe director de la Facultad de M…

Al encabezar la celebraci...

Prev Next

Xochipilli: tradición y alegría del son, el jarabe y la chilena en la UAM Destacado

Xochipilli: tradición y alegría del son, el jarabe y la chilena en la UAM UAM

La tarima tiembla con fuerza al compás del jarabe, el son o la chilena que hombres y mujeres en vistosos y coloridos trajes ejecutan para ofrecer un recorrido por la danza típica de México, en un despliegue de movimiento y zapateo por parte de los ejecutantes que inunda de regocijo el Teatro del Fuego Nuevo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Los integrantes del Taller de danza folclórica Xochipilli de la Unidad Iztapalapa –que desde su fundación ha difundido la cultura y contribuido así al cumplimiento de una de las funciones sustantivas de la universidad– saben que el baile no es sólo un pasatiempo sino una disciplina, que alternan con pasión con clases, tareas y lecturas.


La directora de esta agrupación desde hace 11 años, licenciada Selene Luna Chávez, expuso que su misión ha sido renovar la imagen del equipo, refrescar su labor y dar continuidad, en aras de una formación integral de los alumnos, al considerar “que este arte ayuda al crecimiento individual, la seguridad y el desenvolvimiento en la vida académica y las relaciones interpersonales”.
Esta disciplina exige aprender a trabajar con el cuerpo por medio de ejercicios de coordinación, dinámicas de convivencia colectiva y la exploración del movimiento, pero también requiere de compromiso y constancia, todo lo cual “es importante, ya que los alumnos se reconocen y autodescubren, ayudándolos a alejarse de pensamientos negativos y encontrar una ruta o forma distintas de habitarse e interconectarse con los otros, además de generar un arraigo por la identidad universitaria”.
Xochipilli –que vive una etapa diferente desde hace más de dos lustros– está constituido principalmente por estudiantes de licenciatura y posgrado, y dividido en los niveles de principiantes y avanzados para facilitar el ingreso a aquellos sin conocimiento previo.
El repertorio cambia cada trimestre e incluye piezas de los estados de Sonora, Baja California, Nuevo León, Nayarit, San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz, Yucatán, Tabasco, Jalisco, Oaxaca, Morelos, Sinaloa, Guerrero y Puebla, entre otros, informó en entrevista la egresada de la Academia de la Danza Mexicana del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Todo proceso de montaje lleva una parte de investigación, en virtud de que hay que transmitir a los integrantes el contexto en el que fue desarrollado cada baile o danza, lo que significa un trabajo previo de construcción de secuencias y coreografías a partir de la estructura musical para posteriormente trabajar en la preparación del repertorio con un respaldo técnico.
El sello distintivo del Taller es que ofrece una versión tradicional urdida con la energía y la alegría de los jóvenes, en un estilo propio logrado al asimilar la danza individual y grupal, debido a que “este arte abre puertas y no es para contener, sino para encontrarnos y convivir, por lo que un danzante debe ser humilde y lo más transparente posible para expresar lo genuino de su interpretación”.
Entre los retos que afronta está acentuar la constitución de un ser humano integral, con conciencia plena de habitar su cuerpo y complementar el proceso de forjarse como universitario, subrayó Luna Chávez e invitó a la comunidad a integrarse y vivir una experiencia innovadora que incrementa las habilidades psicomotrices, musicales y de interacción con compañeros de otras áreas.
El Taller de danza folclórica Xochipilli se ha presentado en el Museo Nacional de Antropología, el Zócalo de la Ciudad de México, el Campo Militar Número 1; la Sala Miguel Covarrubias y el Centro Cultural del Bosque, entre otros grandes escenarios.

Redacción Campus

volver arriba