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La comunidad, punto de partida para reconstruir la ciudad: UAM Destacado

La comunidad, punto de partida para reconstruir la ciudad: UAM UAM

Las problemáticas de la ciudad acarreadas por la avalancha depredadora y mercantil neoliberal pueden confrontarse con la recuperación de la idea de comunidad y el ejercicio de una ciudadanía organizada y participativa, afirmó la doctora Lucía Álvarez Enríquez, académica del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Sólo mediante la articulación de vínculos colectivos en común será viable regular los conflictos de la urbe e identificar los más urgentes mediante la elaboración de diagnósticos que deriven en opciones de solución basadas en el consenso, señaló en su intervención en el Panel Magistral Comunidad, vivienda y metrópoli, realizado en la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).


Desde que las metrópolis del siglo XXI se convirtieron en el punto de concentración de capital, población y riqueza comenzaron a aglomerar culturas e intereses diversos colocando en riesgo a las personas por el surgimiento de la urbanización desigual y polarizada, así como por la fuerte competencia por el territorio y los recursos, por lo que “deben propiciarse espacios de convivencia y coexistencia”.
Álvarez Enríquez enfatizó que las experiencias comunes acerca de vivienda y territorio alientan un sentido mayor de arraigo e identidad, lo cual permite la defensa de derechos sociales, apelando a una idea de ciudadanía, no sólo como membresía, protección legal abstracta o de derechos universales ante el Estado Nación, sino a una de carácter sustantivo con acceso efectivo a la vida pública, al patrimonio y a la riqueza social”.
Esto se traduce en asumir esa pertenencia en tanto reconocimiento y acreditación como sujetos de derecho que cobra fuerza al tomar parte de las decisiones públicas y en la definición del proyecto de ciudad”, subrayó.

Movimientos en auge
Georgina Ramírez Sandoval, profesora-investigadora de la Unidad Azcapotzalco de la UAM, refirió que las mujeres han constituido históricamente un núcleo de fuerza contundente al interior de las organizaciones civiles y a pesar de que en las comunidades se observa una prevalencia de dirigentes varones, “las mujeres son mucho más comprometidas y constituyen la base operativa de esos movimientos”.
Respecto del Programa Comunitario de Mejoramiento Barrial (PCMB) de Ciudad de México, a partir del cual tuvo oportunidad de tener un acercamiento mucho más próximo a formas de organizaciones civiles, recordó que se trata de grupos que remontan su historia hacia 1984 cuando iniciaron movimientos inquilinares en contra de los propietarios en el centro del país, algo que después de vería afectado con el terremoto de 1985, ya que sus demandas se dirigirían a la necesidad de permanecer en sus barrios e iniciando una lucha contra el gobierno.
Esas demandas fueron politizándose cada vez más y siendo más contundentes en 1988 cuando se experimentó un suspiro de democratización pero que quedarían subordinadas posteriormente en 2004 con la llegada de las empresas inmobiliarias que, aliadas con las autoridades, modificarían por completo la legislación en materia de desarrollo urbano, dando paso a un circuito de corrupción.

Redacción Campus

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