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Annabelle, la precuela de El Conjuro Destacado

Antes de El Conjuro existió Annabelle, lee el póster de la esperada precuela de terror. Un año después de la que fue sin duda la película de terror más exitosa de 2013, los mismos creadores se lanzaron a la complicada tarea de retomar la historia de una diabólica muñeca que aterrorizó las pantallas del mundo.
Producida por James Wan, sin duda uno de los creadores más influyentes en el género del terror, Annabelle recibió luz verde días después del estreno de El Conjuro. La historia de una pareja dedicada a investigar fenómenos paranormales encontró gran eco en la crítica y la taquilla. Se trató de otro gran éxito de Wan, el hombre detrás de las franquicias de Saw e Insidious.


La fórmula de James Wan es tan sencilla como exitosa: generar una historia inteligente, con enormes valores de producción en los departamentos de arte y fotografía y coronarlo con talento experimentado pero discreto y económico. Con su visto bueno, Annabelle sin duda generó altas expectativas.
Pero los productores tomaron dos decisiones que pueden parecer extrañas. En primer lugar, la decisión de darle la encomienda del guión a Gary Dauberman, un escritor sin créditos que hayan llegado a la pantalla grande. Y más extraño aún, el nombramiento de John R. Leonetti como director, un hombre que anteriormente sólo había estado a la cabeza de Mortal Kombat: Annihilation y The Butterfly Effect 2.
Claro que Leonetti fue director de fotografía anteriormente para Wan, lo cuál significaba sin duda un espaldarazo por parte del destacado cineasta. Así, el inexperimentado equipo, estuvo a cargo, sin sorpresa alguna, de un talento discreto y desconocido. Annabelle Wallis interpreta a Mia, una joven embarazada de John Gordon (Ward Horton), recién graduado de la escuela de Medicina. Situada en los años sesenta en el valle de California, la pareja vive en el contexto de los asesinatos atribuidos a seguidores de Charles Manson.
La joven pareja tiene una relación muy cercana con sus vecinos, cuya hija escapó de casa hace años. Así, un día la joven regresa a buscar a sus padres. Pero tras volverse parte del culto de Manson, asesina a sus padres. La joven y su pareja entran a la casa Mia y John. El hombre es asesinado a manos de la policía antes de lastimar a alguien pero ella comete suicidio con una muñeca en las manos antes de dejar una leyenda con sangre en la pared.
El incidente provoca que Mia casi pierda a su bebé pero además, deja rastros inexplicables en la casa. Pronto descubren que la joven que ahí se quitó la vida estaba buscando invocar algo. O a alguien.
Los sucesos inexplicables no tardan en llegar y comienzan a atormentar a Mia. Renuente a ser escuchado por su propio esposo, Mia acude con el Padre Perez, quien le advierte sobre el peligro que representa la malvada muñeca Annabelle.
Pese a que se trata de una línea predecible donde los sobresaltos se llevan toda la atención, se trata de una secuela bien lograda. No es de ninguna forma El Conjuro. Es una película más discreta en todos los sentidos. Pero los aficionados del género se encontrarán con un buen producto.
Logra superar actuaciones acartonadas y personajes aburridos. Además, el tono in crescendo sin duda genera la tensión deseada y culmina con un tercer acto tan inconcebible como entretenido. Sí, es fácil saber hacia dónde va la película pero no por ello el recorrido es menos divertido.
Una buena opción para la época cercana a Halloween.

Salvador Medina Armienta

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