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“Base cero” en 2016 y el Conacyt Destacado

A pesar de los matices y aclaraciones de Hacienda, el reciente recorte al gasto público no deja de ser una noticia desalentadora. El énfasis de los medios, con sobrada razón, ha estado puesto en el volumen del recorte y la cantidad que se le descontará a las diferentes dependencias gubernamentales.
Sin embargo, por un lado, también vale la pena ponderar lo que el mismo secretario de Hacienda anunció sobre el presupuesto del año próximo y, por otro lado, al menos para el caso del Conacyt, también resaltar que la disminución de expectativas no viene del ajuste de la semana anterior sino desde la aprobación misma del PEF en noviembre pasado.


No hacía falta ser muy perspicaz para advertir que el tema del presupuesto rápidamente encabezaría la agenda de discusión pública. La caída en el precio de barril de petróleo ha sido estrepitosa en los últimos dos meses: hoy, el precio de la mezcla mexicana está a menos de la mitad del cálculo que se hizo cuando se aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para este año. Un escenario de franca incertidumbre.
Además, en un contexto de recursos escasos, el ejercicio del gasto público está cada vez más sujeto al escrutinio público y también es más complicado ocultar el dispendio, los subejercicios o los gastos discrecionales de los funcionarios, aunque en realidad poco se ha avanzado en el terreno de las sanciones.
En estas circunstancias, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, anunció el pasado 30 de enero el “ajuste de forma preventiva y responsable” al gasto público de este año. En los hechos, el ajuste significa que habrá un recorte de 124 mil 300 millones de pesos al PEF que estaba aprobado.
El PEF para este año consideró un monto total de 4.7 billones de pesos, el recorte que ahora se propone representa el 2.6 por ciento de ese monto, en cifras cerradas. O bien, como lo dijo el secretario, el ajuste representa el 0.7 por ciento del PIB.
La disminución de recursos que propone el gobierno federal es de gasto gubernamental: 52.3 mil millones de pesos menos para 22 dependencias (entre los cuales está Educación con 7 mil 800 millones y Conacyt con 900 millones de pesos); 62 mil millones de pesos menos para Pemex; y 10 mil millones de pesos menos para la CFE.
Según lo que planteó Videgaray, y en previsión de que hoy se aplica el recorte al gasto gubernamental, el diseño del PEF para el año próximo se realizará “bajo una lógica distinta a la que ha prevalecido a lo largo por lo menos de la última década” (Comunicado 30.01.2015). Esto es, al parecer, no será un presupuesto que tome como punto de referencia el año previo, no será “inercial”.
Será un presupuesto “base cero”, en el cual se privilegiarán “los proyectos de inversión y los programas que tengan un mayor beneficio para la población”, para gastar menos y mejor los recursos públicos.
Es decir, habrá una revisión del conjunto de programas en marcha para hacer más eficiente el gasto, lo que generalmente significa no tanto la eliminación de sobre precios, gastos discrecionales o suntuosos, sino la cancelación de programas que no son tan claramente productivos o no muestran una rentabilidad.
El examen de la política de gasto no será realizado solamente por Hacienda, también participará el Banco Mundial. De hecho, la banca multilateral ya está haciendo una revisión de la calidad y eficiencia del gasto público en México. Así que, preparémonos, el ajuste para el año próximo será mayor.
El actual recorte para Conacyt es de 900 millones de pesos. En el PEF de este año, aprobado por los diputados en noviembre del año pasado, el sector contaba con un presupuesto por un total de 88 mil 54 millones de pesos y Conacyt con un total de 33 mil 707 millones de pesos (sin incluir recursos propios). Si el ajuste es en este último monto, la reducción será de 2.4 por ciento.
Todavía no se da a conocer públicamente en qué áreas o programas de Conacyt se aplicará el recorte de los 900 millones de pesos. Sin embargo, como lo comentamos aquí mismo en su momento (CampusMilenio No. 576), el incremento en el PEF para este año fue casi la mitad del que se registró el año pasado.
Así que las malas noticias no son de ahora, comenzaron en noviembre; recuérdese que el programa de Cátedras Conacyt se redujo a la mitad. Y tal vez la situación se pondrá peor.

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/SES

 

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