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La inteligencia institucional y los programas becarios federales Destacado

La inteligencia institucional y los programas becarios federales

¿Cómo unir estos dos ámbitos en la práctica? Por un lado, Alcolea Picazo & Pavón de Paula (2013), señalan que la inteligencia institucional es la capacidad de la Universidad para dar a cada miembro de la comunidad universitaria acceso autónomo a toda aquélla información analítica de valor para el óptimo desempeño de sus funciones, a través de canales especializados y permanentes, obteniendo una utilización eficaz y permanente de los mismos.
Por otra parte, al hablar de programas becarios federales encontramos que por lo menos hay de dos tipos: los orientados a población vulnerable con el objetivo de que a través de la educación puedan mejorar su calidad de vida y, los que fomentan el reconocimiento al mérito académico al margen de la situación económica familiar de los alumnos, siendo el requisito de mayor peso, que tengan el promedio exigible (que generalmente es superior a nueve) e interés en determinados temas.


Entonces, el primer aspecto a reflexionar es: si la inteligencia institucional es la capacidad de la Universidad para poner al alcance de la comunidad universitaria información fiable como apoyo al desempeño de sus funciones ¿a quién
corresponde integrar, organizar y validar la información que va a proveer a los usuarios interesados?, ¿qué criterios deberán establecerse para hacer un trabajo de tal magnitud?
De acuerdo con Minguillón (2015), “las analíticas académicas requieren de datos históricos para propósitos específicos, pero estas series históricas deben ser flexibles y multidimensionales de acuerdo al nivel de análisis al que se quiera llegar”. Sin embargo, una realidad presente en muchas instituciones, es la diversidad y dispersión de los datos aunada a la falta de cultura de gestión de la información.
Siendo ésta la realidad en que nos toca incidir, ¿cuál sería el camino para brindarles usabilidad a los datos que están almacenados en algún lugar de las instituciones?, ¿cómo podríamos brindar reportes confiables de los beneficios que tienen los programas becarios federales en el desempeño académico de los alumnos y en la culminación de sus estudios profesionales?, ¿cómo saber, de manera sistemática, cuántos y quiénes contaron con el apoyo de varios programas o de uno solo, durante sus estudios?, ¿cómo informar qué ha sucedido con los becarios de alguno o todos estos programas, en su vida profesional?
Seguramente son muchas más las interrogantes que en este sentido nos podemos plantear, sin embargo, la respuesta casi es única y va en un sentido muy claro: la concentración, organización y validación y sistematización de la información en bases de datos muy potentes en cada institución, es necesaria como un primer gran paso para avanzar de manera integral, en las diferentes funciones de la propia universidad, llámese academia, investigación, vinculación o administración. Esta condición permitirá que los datos sean utilizados con un alto grado de confianza por los usuarios de acuerdo a los objetivos que se hayan planteado. Y, corresponderá a ellos mismos, poner en juego su visión, experiencia y nivel cognitivo para explotar al máximo esa información y encontrar respuestas a sus preguntas o nuevas áreas de oportunidad, según corresponda. En ocasiones estas respuestas parecen ocultarse en los primeros intentos de análisis; no obstante, al insistir en realizarlos con la misma o diversas técnicas, pueden llegar a identificarse.
Esta respuesta planteada parece un escenario ideal. Empero, está basada en un proceso vivido que lleva a alcanzar niveles de convicción respecto a la necesidad de sustentar las decisiones en resultados de análisis estadísticos, que pueden ser de carácter explicativo o predictivo, que permitan incidir en temas o áreas plenamente identificadas por este medio.
Ese proceso tiene que ver con la búsqueda de datos para poder conocer a los becarios PRONABES de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Acudir a más de diez fuentes distintas de información no fue sencillo y, mucho menos, rápido, lo que en ocasiones propiciaba cierto desaliento. Sin embargo, el objetivo que se perseguía era superior a ese desánimo.
Una vez logrado ese objetivo se ha valorado mucho más el hecho de que los datos correspondientes a los alumnos estén concentrados, organizados, validados y sistematizados en un solo lugar de tal manera que ayuden a que el caminar del investigador o analista sea menos sinuoso, al brindarle la certeza de que podrá obtener la información básica que necesita para sus trabajos.
Tener datos sobre ingreso y egreso es bueno, pero lo que realmente es valioso es conocer el proceso de formación de los alumnos. Saber qué sucedió durante su permanencia en la universidad y tener la satisfacción de haberlos apoyado en esa transición.
Ahora, la preocupación va en el sentido de responder a ¿cómo podría permear esta buena práctica, al resto de programas becarios y más aún, a todos los alumnos de la universidad?
Por ello se hace énfasis en la necesidad de entender y poner las tecnologías de la información al servicio del desarrollo educativo de las instituciones. De esta manera, se podrá dar cuenta no solo de alumnos becarios de programas federales, sino que se potenciará la multiplicación de enfoques y la producción académica de las instituciones. Además de que, la transparencia y rendición de cuentas que se señalan como una práctica institucional de actualidad, también tendrían un mayor soporte con este tipo de plataformas estadísticas.
En resumen, en el desarrollo de las instituciones, se debe tener la convicción de que contar con series históricas de información favorecería atender, a mayor profundidad y de una manera cualitativa, temas de interés institucional, debido a que ya no se tendrían que ocupar de generar la información cuantitativa necesaria, solo de solicitarla a la instancia adecuada para avanzar en sus propuestas. Es una asignatura pendiente que cada vez se hace más necesario tener en cuenta.

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Dirección de Sistemas Administrativos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas

 

Modificado por última vez enMiércoles, 08 Junio 2016 23:23
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