Menu
Realizan foro sobre mecanismos de seguimiento a egresados en la UdeC

Realizan foro sobre mecanismos de s…

La Dirección General de V...

Dan bienvenida a alumnos del programa de Educación Sustentable para Adultos Mayores de la UABC

Dan bienvenida a alumnos del progra…

El doctor Héctor Jaime Ma...

Microalgas, útiles para resolver necesidades ambientales y de alimentación: Académica de la UAM

Microalgas, útiles para resolver ne…

México registra más de 10...

Literatura de Rulfo, más vigente que nunca ante la violencia que azota al país: Juan Villoro en la UdeG

Literatura de Rulfo, más vigente qu…

“Me has dado la Biblia”, ...

Buscan científicos de la UdeC incrementar seguridad en playas de Manzanillo

Buscan científicos de la UdeC incre…

La Universidad de Colima ...

Cumple 40 años la Facultad de Ciencias de la UABC

Cumple 40 años la Facultad de Cienc…

La Vicerrectora del Campu...

Mitos y falsedades en torno al aborto impiden su aprobación en todo el país: coloquio en la  UAM

Mitos y falsedades en torno al abor…

Más de 47 mil mujeres en ...

Comunidad universitaria de la UdeG se manifiesta en contra de los feminicidios en el país

Comunidad universitaria de la UdeG …

Más de 150 integrantes de...

Transgénico, el 90 por ciento del maíz de las tortillas en méxico: académica de la UNAM

Transgénico, el 90 por ciento del m…

El 90.4 por ciento de las...

Concientizar, clave para temprana identificación y atención del Alzheimer: Especialista de la UASLP

Concientizar, clave para temprana i…

En el marco del mes mundi...

Prev Next

En riesgo, la colaboración académica México-Estados Unidos Destacado

Las universidades públicas del país asumen el reto que les imponen las nuevas políticas migratorias implementadas por Estados Unidos y deciden seguir la ruta de la internacionalización.
Porque el gobierno del presidente Donald Trump, dicen los rectores de este lado de la región, no va a frenar el intercambio académico y científico que han impulsado en los últimos años.


Si bien es cierto que los tiempos por venir plantean toda una interrogante, las instituciones de educación superior no quieren abandonar los convenios de colaboración que mantienen con varias universidades de aquel país.
Saben que existe un riesgo inminente que podría impactar de lleno en los planes y en los programas que actualmente han fortalecido la colaboración académica entre ambos países.
Y saben también las universidades públicas del país que podrían reducirse las posibilidades de miles de estudiantes mexicanos para continuar sus estudios en las instituciones estadounidenses.
Pero los rectores del país entienden que es momento de cerrar filas, de comprometerse con los estudiantes, científicos y docentes mexicanos que pueden enfrentarse a las nuevas medidas migratorias.
La educación superior de México debe convertirse en una alternativa real para todos aquellos que decidan continuar su formación académica, más allá de las presiones externas y las limitaciones que se impongan.
Y sobre todo, apuntan los rectores mexicanos, deben ratificarse como un espacio en el que se privilegie el diálogo, la diversidad, la reflexión, la tolerancia y las propuestas que beneficien la relación que se tiene con las universidades de aquel país.

Las implicaciones de lleno
De acuerdo con Luis Felipe Guerrero Agripino, rector general de la Universidad de Guanajuato (UG), pese al escenario internacional y al ánimo generado durante los primeros días de gobierno del presidente Donald Trump, prevalece la confianza en que no se vean afectados los intercambios académicos con universidades de Estados Unidos.
Explica que se trata de un proceso en el que no debe perderse de vista que las universidades públicas del país han aportado al desarrollo de miles de estudiantes, docentes e investigadores estadounidenses que han decidido interactuar con el sistema educativo de este país.
Y no debe perderse de vista que Guanajuato es una de las instituciones con mayor número de migrantes radicados en Estados Unidos y eso plantea un doble reto.
 “La renovación de quién representa los esfuerzos de un país vecino también ha puesto de relieve a la comunidad mexicana en torno a nuestra trascendencia y a la situación por la que pasa el país en el contexto internacional, máxime de lo que implica la vinculación con el país vecino de referencia”, dice.
En el caso de la UG, comenta, se tienen 48 convenios académicos bilaterales, firmados con 35 instituciones de educación superior de Estados Unidos.
De estos, destacan la Universidad de California, la Universidad del Club de Oregon, la Universidad de Dallas, Texas, así como la Universidad del sur de California y de Virginia.
“Con Estados Unidos hay toda una tradición de participación académica y de intercambio, y la colaboración con instituciones hermanas, siempre ha sido muy favorable y así debe de seguir”, argumenta.
“Yo tengo plena confianza con ello y estamos obligados a reforzar todo el quehacer académico institucional, puesto que el conocimiento no tiene fronteras y puesto que la trascendencia intelectual de las personas va más allá de la asignación de dirigentes de países”, comenta el rector general de la UG.
Y en medio de este escenario, dice, el compromiso de las universidades para enfrentar estas muestras de intolerancia y calibrar en su justa medida todo lo que está por venir.
“Ha prevalecido la desconfianza, el escepticismo, la irritación, desde mi punto de vista nos debe ocupar y preocupar que ante este tipo de escenarios de violencia, se afecten las instituciones del país y que deterioremos la unidad nacional, cuando más requerimos la unidad en nuestro país”, concluye.
En ese sentido, Tonatiuh Bravo Padilla, rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), subraya que la actitud y las medidas implementadas por el presidente Donald Trump rompen con toda una tradición de colaboración bilateral que pone en desventaja a las instituciones del país.
“Es hora de defender la soberanía nacional y de convocar a la unidad de los mexicanos para enfrentar esta embestida”, plantea Bravo Padilla.
Comenta que la UdeG tiene vínculos con universidades de Estados Unidos en materia de intercambio estudiantil, académico y de investigación mediante 52 convenios vigentes.
Además, a través de la Fundación de la Universidad de Guadalajara en Estados Unidos, la institución brinda actualmente cursos y diplomados en la Casa de la Cultura de Los Ángeles, con el apoyo del Consulado de México en esa ciudad de California, dirigidos a la comunidad de origen mexicano e hispano.
Por ello, plantea, es momento de unidad en los diferentes campus universitarios, en los sindicatos de trabajadores académicos y administrativos, en los estudiantes, en los científicos, invetsigadores y docentes de cada una de las instituciones.
 “Debemos dar ejemplo, ante nosotros mismos y ante el mundo, de sentido de responsabilidad política, conciencia histórica y madurez cívica”, apunta.

Medidas de largo alcance
Pero las medidas anunciadas por el presidente estadunidense también podrían tener implicaciones en el terreno científico.
La colaboración científica y tecnológica entre México y Estados Unidos tiene más de 45 años de historia. En 1972, ambas naciones suscribieron el Acuerdo de Cooperación Científica y Técnica y a partir de entonces se ha fortalecido la cooperación en estas áreas.
Tan solo el año pasado, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) otorgó mil 550 becas de maestría, doctorado, especialidad, posdoctorado, estancias sabáticas y becas mixtas al extranjero para ir a Estados Unidos.
Esto, de acuerdo con la Dirección Adjunta de Posgrados y Becas del Conacyt, representa 24 por ciento de los apoyos al extranjero.
Un impulso que fue redondeado en 2013, cuando se implementó el Foro Bilateral sobre Educación Superior, Innovación e Investigación (Fobesii) mediante el cual se han suscrito más de 80 acuerdos de cooperación entre instituciones de educación superior de México y Estados Unidos.
Bajo estas bases, explica José Mustre de León, director del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), la relación en materia científica entre México y Estados Unidos está por encima de cualquier diferencia.
 “En general, no se podrían romper los lazos de cooperación tan fácilmente porque las fuentes de financiamiento de las colaboraciones son diversas, se necesitaría que se restringieran todos los programas de colaboración”, indica.
Además, apunta el director general del CINVESTAV, la postura de la gente que dirige las universidades, laboratorios y centros de investigación privilegia la cooperación internacional en todos los sentidos.
Para Francisco Marmolejo, quien ha seguido de cerca estos procesos de internacionalización, y es Coordinador de Educación Superior en ekl Banco Mundial (BM), los daños a la colaboración internacional en  materia de educación superior son evidentes para las universidades de Estados Unidos.
El académico sostiene que es lamentable la postura asumida por Estados Unidos y que el nuevo entorno político de este país tendrá efectos negativos.
Marmolejo plantea que “las políticas de exclusión y asilamiento en Estados Unidos” generarán una serie de consecuencias nada halagüeñas.
En suma, comenta el exdirector Ejecutivo del Consorcio para la Colaboración de la Educación Superior en América del Norte (CONAHEC), se trata de un momento muy triste para la educación superior de la región, y específicamente en territorio estadounidense.
Por su parte, Jorge Olvera García, rector de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), advierte que a pesar de las políticas migratorias, no se detendrán los proyectos de movilidad estudiantil.
Incluso, ya se tienen en puerta nuevos planes de cooperación con universidades estadounidenses, así como proyectos para fortalecer la educación a distancia dirigida a migrantes.
“Hay que hacer un llamado a la unidad de México, de contundencia, con decisión, sin miedo, México es más grande que cualquier presidente de Estados Unidos, por eso debemos decir no a los muros, no a la política racista de este señor irracional”, apunta.
Olvera García apunta que en medio de este contexto y los ataques frontales contra México, se va a impulsar que el bachillerato para migrantes y se prepara una licenciatura, también línea, que podrán tomar estudiantes de origen mexicano que viven y trabajan en Estados Unidos.
Porque, apunta el rector de la UAEMex, los estudiantes mexicanos radicados en aquel país y quienes acuden a México para formar parte del sistema educativo nacional “no debe ser los principales afectados”.

Matizar los polos

Para el Subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Salvador Jara Guerrero, las diferencias entre los gobiernos de México y Estados Unidos no ponen en riesgo los programas de intercambio estudiantil.
“En el sistema educativo de Estados Unidos y Canadá no es federal, por lo que los estados son los que tienen el control y las decisiones sobre los college y las universidades, y muchas universidades pues son como aquí, autónomas”, explica.
En ese sentido, apunta el subsecretario, todos los programas de movilidad e intercambio académico no dependen de ninguna manera de la Presidencia.
“Yo creo que al contrario, yo creo que vamos a seguir viajando, tenemos allá, todo mundo tenemos buenos amigos académicos, casi todos los grupos de investigación en México tienen contrapartes en Canadá y en Estados Unidos y allá nos necesitan igual que los necesitamos a ellos”, asegura.
De lo que se trata, comenta el funcionario, es de impulsar el programa para educación superior que facilite el ingreso de quienes interrumpan  sus estudios en instituciones estadounidenses.
“Vamos a facilitarle de buena fe con los requisitos de admisión que tenga cada institución, pero no vamos a hacer el ingreso muy burocrático, la idea es que ningún joven que regrese se quede sin escuela sino que inmediatamente puedan incorporarse a una institución de educación superior”, considera.
Y en el peor de los escenarios, Jara Guerrero dice que los intercambios están al margen de las decisiones inoportunas e inadecuadas que se puedan tomar.
“No se puede porque no se lo permite la ley de Estados Unidos, el Ejecutivo está muy delimitado por el Congreso, se requieren muchísimas aprobaciones y las instituciones educativas tienen una tradición muy fuerte.
“No es posible que un Presidente de buenas a primeras determine que no son autónomas o que van a tener que obedecer a la Presidencia”, advierte el Subsecretario.

 


Temor compartido
 Frente a este incierto panorama, el rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Antonio Guzmán Fernández, comenta que es momento de voltear a México e impulsar un proyecto que dé prioridad “Debemos estar preparados para recibir a nuestros hermanos zacatecanos que están en la Unión Americana y se enfrentarán a las políticas de Trump, generar condiciones para acoger a los estudiantes repatriados, de manera que puedan incorporarse a la UAZ”, dice el rector de esa entidad, una de las que tiene mayor número de migrantes en Estados Unidos.
“Se deben forjar con fuerza las decisiones, sacar adelante a México en una situación tan compleja en la que vamos a estar”, asegura.
En eso coincide Marcelo Lara Saucedo, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC).
Explica que más de 40 mil estudiantes de educación superior del país, incluyendo a unos 700 de la UAdeC pueden ver frustrados sus planes de viajar a Estados Unidos cada año con fines académicos, debido a las políticas restrictivas.
Es obvio, comenta, que las medidas anunciadas cierren las puertas para los latinos y sobre todo jóvenes estudiantes mexicanos que normalmente van en intercambio estudiantil a las universidades de la Unión Americana.
“El problema con Donald Trump y su política de rechazo a los latinos, y en especial a los mexicanos, es que éstos programas se pueden ver afectados, con el riesgo de desaparecer, en perjuicio de los estudiantes universitarios”, estima.
Apunta que con las restricciones que pretende imponer el presidente electo, tal vez sólo los jóvenes con altos recursos económicos podrían viajar a Estados Unidos para mejorar su preparación, pero eso dejaría en desventaja a los estudiantes de las universidades públicas.
Tan sólo en la UAdeC estudian 35 mil alumnos, de los cuales las actuales autoridades universitarias se propusieron movilizar en viajes de intercambio a Estados Unidos a cuando menos el uno por ciento.
Un escenario que se encuentra en riesgo, pero un escenario que las universidades públicas se dicen dispuestas a defender.
Y es una preocupación que ya no es exclusiva de México, sino que ha comenzado a permear a las instituciones estadounidenses, como es el caso de la Universidad Internacional de Florida.
Su rector, Kenneth Furton, teme que el veto migratorio del presidente Trump afecte a posibles nuevos estudiantes, profesores e investigadores, como también a parte del actual estudiantado y personal.
Por ahora, dice, es tiempo de “apoyar a aquellos entre nosotros que pueden sentirse particularmente vulnerables durante este tiempo incierto”.
O como lo dice Julio Frenk Mora, presidente de la Universidad de Miami (UM), más allá de diferencias políticas, es tiempo de fortalecer los intercambios que existen entre la comunidad científica de México y Estados Unidos.
 “No es el momento de abandonar nuestros ámbitos de colaboración, es el momento de fortalecerlos; tenemos que evitar que las diferencias en el ámbito político invadan áreas donde no hay razón para suspender la colaboración que ha sido fructífera y provechosa”, dice.

Carlos Reyes

volver arriba

Redes y más

Universidades BUAP UAEMEX UV