Menu
Realizan foro sobre mecanismos de seguimiento a egresados en la UdeC

Realizan foro sobre mecanismos de s…

La Dirección General de V...

Dan bienvenida a alumnos del programa de Educación Sustentable para Adultos Mayores de la UABC

Dan bienvenida a alumnos del progra…

El doctor Héctor Jaime Ma...

Microalgas, útiles para resolver necesidades ambientales y de alimentación: Académica de la UAM

Microalgas, útiles para resolver ne…

México registra más de 10...

Literatura de Rulfo, más vigente que nunca ante la violencia que azota al país: Juan Villoro en la UdeG

Literatura de Rulfo, más vigente qu…

“Me has dado la Biblia”, ...

Buscan científicos de la UdeC incrementar seguridad en playas de Manzanillo

Buscan científicos de la UdeC incre…

La Universidad de Colima ...

Cumple 40 años la Facultad de Ciencias de la UABC

Cumple 40 años la Facultad de Cienc…

La Vicerrectora del Campu...

Mitos y falsedades en torno al aborto impiden su aprobación en todo el país: coloquio en la  UAM

Mitos y falsedades en torno al abor…

Más de 47 mil mujeres en ...

Comunidad universitaria de la UdeG se manifiesta en contra de los feminicidios en el país

Comunidad universitaria de la UdeG …

Más de 150 integrantes de...

Transgénico, el 90 por ciento del maíz de las tortillas en méxico: académica de la UNAM

Transgénico, el 90 por ciento del m…

El 90.4 por ciento de las...

Concientizar, clave para temprana identificación y atención del Alzheimer: Especialista de la UASLP

Concientizar, clave para temprana i…

En el marco del mes mundi...

Prev Next

Manuel Quintero Quintero: México requiere una industria propia Destacado

Su profesión es la ingeniería; su oficio, el de educador; su empeño, que ambas se fusionen en la construcción de una industria propia, netamente mexicana.
México requiere recobrar el camino de la industrialización que en un momento abandonó, es la postura axiomática de Manuel Quintero Quintero, originario de Sinaloa, con Maestría en Administración y Director del Instituto Tecnológico Nacional desde 2014, meses después que esta institución fuera fundada por decreto presidencial.


El también ex rector-fundador de la Universidad Abierta y a Distancia de México, pareciera traspasar a los terrenos de la utopía cuando expone su propuesta de convertir a México en un país desarrollado, a partir de un modelo educativo que se empieza a gestar en los  doscientos institutos que integran el TecNM y los más de medio millón de estudiantes que pueblan sus aulas.
Pero es un convencido de que la idea tiene sentido y con realismo  señala que un proceso de esta importancia requiere de tiempo, convencimiento, maduración y una política que compagine intereses de Estado, de orden académico y económico.
Añade a su análisis  de los problemas del país una opinión personal: que los ingenieros son el motor del desarrollo de todos los países. Y en México, dice, hay suficiente talento humano en esta disciplina para reemprender el camino de la industrialización.
Quintero Quintero parte de un diagnóstico y recuerda las experiencias que se tienen en la historia de la industria nacional.  En su perspectiva, México equivocó el camino cuando cambió el derrotero de la industria nacional, que era el correcto.
Reconoce el momento difícil que enfrenta México ante el gobierno de los Estados Unidos. Por ello, dice “éste es el momento justo de reflexionar sobre el desarrollo de la educación tecnológica de México. Creo que debemos poner en práctica un modelo para este tipo de formación que posibilite la generación de una industria mexicana,  una industria nacional, que es el sueño que tenemos muchos educadores mexicanos y lamentablemente no hemos avanzado lo necesario”.
Considera que si el  país hubiera seguido el impulso que traía desde mediados del siglo pasado otra fuera la situación de México ante la embestida de Trump. “Aquí, indica,  si hubo un desarrollo propio de la industria, aquí fabricábamos aparejos para el campo, vehículos, tractores, carros de ferrocarril, aviones,  es decir, éramos un país desarrollador que hacía diseños y en un momento dejamos ese camino para convertimos en un país de mucho talento humano en las ingenierías pero que usa tecnología importada”, afirma.
Ahora que la soberanía nacional está en  riesgo, se hace más evidente que la falta de soberanía económica y comercial del país está ligada a la carencia de soberanía en la educación superior tecnológica, sostiene.
Quintero Quintero no niega la importancia de trabajar con las nuevas tecnologías provenientes del exterior, pero de preferencia, precisa, que vaya asociada con un desarrollo propio.
Lo que se requiere, abunda, es que los ingenieros pongan en práctica sus capacidades y desarrollen industrias o empresas, “más que adaptarse a las empresas o a las  industrias que vienen de otros países”.  
Como país, considera que si bien hemos avanzado en materia tecnológica, estamos lejos de los países desarrollados, lo cual obedece a que no se la ha apostado en toda su capacidad a la educación tecnológica.
El Director General de TecNM se afana, en entrevista para Campus, en dar argumentos en su aproximación a las propuestas que llevarían a fortalecer la educación tecnológica y, en consecuencia, al desarrollo industrial del país.

El problema no es de talento, es de política   
El Director General del TecNM, reitera que la principal fortaleza para retomar la ruta del desarrollo es el talento que hay en las universidades, pero está claro que necesitan más apoyo,  particularmente aquellas que  fomentan la educación superior tecnológica, ya que requieren buenos laboratorios, mejores instalaciones para una mayor experimentación, de tal modo que los estudiantes se formen no sólo en las competencias y habilidades de su propia disciplina,  sino que también adquieran una vocación científica, innovadora y  emprendedora.
Hay investigadores, profesores, estudiantes de un gran nivel competitivo con cualquier universidad del mundo, lo cual se demuestra en aquellos estudiantes que van a instituciones del extranjero  de alto nivel académico y  normalmente concluyen sus estudios con notas sobresalientes, expresa.
Esto quiere decir, sostiene Quintero, que el problema no es de talento sino de una política de Estado que vaya  más asociada a la innovación y al desarrollo tecnológico, y esto justifica el respaldo que las instituciones de educación superior de vocación tecnológica deben recibir.  
En este aspecto, puntualiza el hecho de que México, consolidado en un país que  hace buena manufactura pero no hace diseño.  
“Hoy, en el TecNM, afirma, no únicamente queremos que nuestros ingenieros vayan a dirigir una planta o la producción en una empresa, o  a hacer sistemas de calidad, a medir o evaluar productos. Lo que nosotros queremos es que nuestros ingenieros hagan desde el diseño,  la carrocería de los vehículos, los sistemas de suspensión, incluso vehículos completos, no solamente automotrices, sino marítimos, aeronáuticos. Que diseñen también plantas de energía, plantas de suministro eléctrico, plantas generadoras. En síntesis, que hagan diseño industrial”.
Por alguna razón, dice Quintero Quintero, nuestros ingenieros que salen preparados para ello, una vez que se involucran en las empresas, prácticamente se olvidan o abandonan muchas de las competencias que adquieren para realizar esta actividad, y terminan siendo muy buenos ingenieros pero en el mejor de los casos, haciendo algunas innovaciones.
De acuerdo con el Director del Tecnológico Nacional, la industria que se ha venido creando desde hace muchos años, es una industria que no está resolviendo lo que el país necesita.
“Necesitamos dejar de ser un país en vías de desarrollo y que ya empecemos a acercarnos a los países desarrollados. Yo sé que va a pasar tiempo, que se requieren muchos recursos, y una política por parte muy orientada hacia eso. El presidente Peña Nieto, con las reformas estructurales, pensó en que fuéramos usuarios de tecnología, pero también que desarrolláramos proyectos industriales propios, formáramos capital humano para la industria petroquímica, energética, eléctrica. Nosotros tenemos talentos enormes para desarrollar plantas de energía eléctrica y capacidad para desarrollar todo tipo de instrumentos y componentes para el sector eléctrico, para el sector petrolero, el sector automotriz, el sector aeronáutico”, enfatiza.

La empresa y el desarrollo  nacional
Según Quintero Quintero, estos hechos deben ser tomados en cuenta por los empresarios mexicanos para decidirse a invertir y trabajar por México.
Pero no soslaya que aquí se juntan varios problemas: la poca confianza que tienen las empresas en las universidades y viceversa. Los empresarios, comenta, deberían acercarse más a las universidades para que vean los productos competitivos que se están desarrollando en ellas y los conviertan en industrias, y para eso hace falta  una verdadera vinculación entre la empresa y el sector académico, afirma el Director General del TecNM.
Hace una observación: “Aquí en México, —opina— las empresas mexicanas crecen de manera horizontal, hacia los lados, en función de las necesidades de producción, pero no crecen hacia arriba, o sea, no innovan, no desarrollan nuevas tecnologías. Esa es una de nuestras grandes debilidades: no tener grandes empresas competitivas, como en un momento si las tuvimos”.
En el TecNM hay un evento de innovación tecnológica en el que los jóvenes presentan muchos proyectos susceptibles de convertirse en empresa, pero no hay quien los apoye financieramente.
Aquí se cierra el círculo vicioso de una relación que podría ser virtuosa: la falta de recursos para mejorar las instituciones de educación superior, la incapacidad de estas de atraer a los empresarios para que se fijen en los proyectos tecnológicos innovadores y la falta de confianza y de  disposición al riesgo de los empresarios para impulsar la pequeña y mediana industria del país.

¿Qué hace el TNM?
No obstante, el ingeniero Manuel Quintero hace planteamientos que van más allá de estos problemas. Acerca de lo que se está haciendo en el TecNM para abrirle camino a un proyecto que pugne por cambiar  está realidad, el director explica que el equipo de trabajo del Tecnológico  está trabajando en un nuevo modelo educativo que tiene como principal objetivo que los estudiantes no solamente tengan las habilidades y capacidades que requiere la disciplina en que se están formando, sino que además encuentren herramientas para el análisis, la experimentación con la ciencia  y la tecnología, y que al mismo tiempo aliente su vocación  emprendedora.
Insiste en que no se quiere que los jóvenes  que vayan a una industria y se adapten inercialmente a lo que hacen en su trabajo, sino que sean capaces de innovar y de hacer crecer a las empresas y que ellos mismos se atrevan a ser empresarios.
“Si logramos que en los jóvenes arraigue la vocación científica, empresarial e innovadora, muy pronto tendremos en México una industria distinta y sólida, sin dejar de lado el aspecto humanístico que es muy característico de las instituciones públicas” asevera.
Para ello, en el TecNM se busca crear un ambiente en el que los estudiantes desarrollen todas sus potencialidades, que no se encajonen en planes rígidos que les sirvan para una buena formación disciplinaria pero que también les den los elementos que les permita crear un ambiente interno de aprendizaje flexible, innovador, de diálogo constante y crítico sobre proyectos concretos, que los estimule a conocer modelos industriales eficientes, socialmente útiles, empresarialmente exitosos, afirma Quintero.
Comenta la importancia de seguir impulsando el modelo dual que ya se tiene con algunas empresas donde los estudiantes realizan sus dos últimos años aprendiendo directamente la que será una experiencia académica y práctica de enorme significado para su futuro profesional.
Asimismo, destaca que a través de este modelo dual, con su empuje analítico y crítico, los estudiantes pueden ayudar a detectar las debilidades de la empresa y demostrar la valía de estas formas de colaboración.
Además, señala, estos jóvenes, al egresar, llevarán la semilla del atrevimiento para diseñar, innovar y emprender proyectos nuevos, más aún si los impulsamos a los programas de intercambio académico con otras instituciones del mundo.

Los cambios necesarios
Quintero Quintero admite que para alcanzar estas metas,  el TecNM  requiere una serie de cambios que supondría dejar atrás viejos conceptos educativos.
Aunque el  Tecnológico Nacional de México es nuevo formalmente, se constituyó teniendo como base los institutos tecnológicos, algunos de ellos creados hace 70 años, y enfocados a formar técnicos y profesionales para atender las necesidades específicas de la industria, señala.
Esto es lo que se quiere cambiar. Lo afirma así Quintero: “estamos tratando ahora que nuestros egresados se formen para resolver esas necesidades, pero más que eso, queremos que se eduquen  para atender a los sectores, o sea, no es lo mismo formar a los jóvenes para resolver los problemas de una industria automotriz, que buscar alternativas para el sector automotriz, que es mucho más amplio. Esa es la idea en la que estamos trabajando, que los estudiantes sepan lo que necesita el país en ese rubro y no una empresa del sector”.
Esto no implica desatender a las industrias, porque además de que están aquí, crean riqueza, empleos, y son espacios donde se prueba la capacidad de nuestros egresados, puesto que a ellas van a acudir a trabajar, aclara.
Pero esta visión cobra sentido académico en el TecNM y, para ello, se han dividido las áreas del tecnológico en siete sectores estratégicos: aeronáutico, automotriz, energético, agropecuario y pesquero, nanotecnología y nuevos materiales, tecnología de la información y comunicación  y ecología y el medio ambiente.
“Todo el  modelo educativo está enfocado a atender lo que demanda a México y al mundo, ya que por ejemplo, el sector energético nos está reclamando cosas muy interesantes, emigrar a lo que se conoce como “energías limpias”, renovables,  que nos apliquemos en la energía solar, en la energía eólica, a hacer mejor uso de los residuos sólidos para generar energía. Y esto lo reclama no una empresa en lo particular, sino el país, la humanidad misma, expresa el Director General de TecNM.
Pasa lo mismo con los otros sectores mencionados, que en las circunstancias actuales, hay que añadir los elementos de carácter social y político, que obligan a las instituciones de educación superior a desempeñar un  papel más protagónico en el desarrollo nacional, y eso es lo que se propone el Tecnológico Nacional de México.
 
Las redes y las regiones
Para el  Maestro Quintero, si bien lo que unió a la comunidad tecnológica fue la vocación por la ingeniería que dominó en sus orígenes a los  institutos,  lo que hoy debe unir más es el trabajo colaborativo, el trabajo en red, el poder elaborar consorcios entre varios tecnológicos para atraer  proyectos comunes donde se reflejen sus fortalezas académicas.
Sostiene, empero, que no solo sea el interés de las instituciones, sino lo que a México y sus regiones necesitan, uniendo en estas redes las vocaciones de una región.
A partir de ese compromiso, los tecnológicos a través de los consorcios y las redes, podrán vincularse más con las empresas, hacer más investigación aplicada, innovación, desarrollo tecnológico científico, adaptando los planes y programas de estudio a estas regiones, tomando en cuenta la diversidad y los distintos niveles de desarrollo de cada una. Es distinto el norte al sur, como es evidente, apunta.
Optimista, Quintero observa una mayor participación de los tecnológicos a través la creación de centros regionales de investigación como los de desarrollo agropecuario y pesquero en Sinaloa, de investigación aeronáutica en Sonora, de energías renovables en Saltillo, el automotriz en Matamoros, por citar algunos.
Considera que a dos años y medio de haber sido creado, el proceso colaborativo en el TecNM empieza a fructificar. Nosotros tenemos que trabajar en función de las regiones, definir los proyectos que se requiere, integrar los grupos de trabajo tanto con profesores e investigadores, incorporando a los estudiantes. Hay que tomar en cuenta que los estudiantes son una carga de talento que cuando son involucrados los resultados es muy grande.
Quintero Quintero está persuadido de que el objetivo se va a lograr, si se considera el entusiasmo y la voluntad manifiesta de investigadores, maestros y estudiantes que, en el proceso, han ido asimilando una  identidad colectiva en torno al Tecnológico Nacional de México, lo cual va ayudar a consolidar estos esfuerzos. 

Jorge Medina Viedas

Modificado por última vez enJueves, 02 Marzo 2017 01:24
volver arriba

Redes y más

Universidades BUAP UAEMEX UV