Menu
Celebra Universum, museo de las ciencias de la UNAM, 25 años de vida

Celebra Universum, museo de las cie…

El primer museo de cienci...

La UdeG abre oficina en la Universidad Estatal de Arizona

La UdeG abre oficina en la Universi…

El Desarrollo de una Maes...

Migración 2.0, libro de la UAM,  contribuye a la reflexión de este fenómeno social

Migración 2.0, libro de la UAM, co…

El libro Migración 2.0 co...

Lectura en voz alta permite mejor acercamiento a historias: Autoridad de la UASLP

Lectura en voz alta permite mejor a…

La lectura en voz alta pe...

Recibe revista de la Facultad de medicina de la UNAM premio Scimago 2017

Recibe revista de la Facultad de me…

La revista “Investigación...

UdeG refuerza lazos académicos con universidades japonesas

UdeG refuerza lazos académicos con …

Con el fin de reforzar la...

Aprueban a la UAS un incremento de 100 mdp en el presupuesto estatal para 2018

Aprueban a la UAS un incremento de …

Un incremento de 100 mill...

Alumnos de la UAM entrenaron a bachilleres ganadores en la Olimpiada de física

Alumnos de la UAM entrenaron a bach…

Alumnos de las licenciatu...

Fortalece convenio entre UdeC y universidad brasileña experiencia académica de alumnos

Fortalece convenio entre UdeC y uni…

Seis estudiantes de la Li...

Son reconocidas licenciaturas de UABC por Ceneval

Son reconocidas licenciaturas de UA…

Ingresaron al Padrón de L...

Prev Next

Kong: Isla Calavera Destacado

Kong: Isla Calavera (Kong: Skull Island) es una de esas películas de las que se espera una trama inverosímil, personajes arquetípicos, situaciones ridículas, diálogos rebuscados y acción al por mayor. Y cumple con todos los requisitos anteriores.
El blockbuster invernal de Jordan Vogt-Roberts es una amalgama de tramas y personajes que funcionan en ciertos momentos, y en otros, parecen ser una parodia de sí mismos. Por el estelar elenco, entre estrellas emergentes y destacados veteranos, Kong: Isla Calavera tiene enormes atractivos en papel. Sin mencionar incluso al que muchos cinéfilos consideran el mejor monstruo en la historia del séptimo arte.


Todos estos elementos eran suficientes para que se tratara de una las películas más esperadas del año en un momento en que se acerca la época de grandes producciones.
Y las expectativas no logran generar suficiente tracción para hacer Kong: Isla Calavera algo memorable.
Cuando Bill Randa (John Goodman) y el geólogo Houston Brooks (Corey Hawkins) convencen a un senador de financiar un viaje de exploración a Isla Calavera, un lugar desconocido por la civilización hasta la reciente consolidación de los satélites, se abre una puerta a un mundo hasta entonces desconocido.
Randa recluta a James Conrad (Tom Hiddleston), un experimentado mercenario que vive en Vietnam justo en los momentos en que está terminando la infame guerra. Ante la petición de Randa al gobierno, es asignado al grupo que comanda Preston Packard (Samuel L. Jackson), líder de un grupo del ejército especializado en pilotear helicópteros en zonas de riesgo.
Se une además la renombrada fotógrafa Mason Weaver (Brie Larson), quien busca no sólo un dinero extra sino la oportunidad de una aventura distinta. Pero una vez que se acercan al lugar, las circunstancias parecen ser una misma advertencia. Pese a los pronósticos climatológicos, el grupo se hace camino hasta llegar a la isla.
Una vez que el director Vogt-Roberts abre la puerta de este desconocido lugar, no para sin importar las consecuencias. Isla Calavera no es tímida en su enfoque a la violencia gratuita y la desaparición inevitable de personajes. Es tan abrumadoramente visual en su violencia que, al menos, es de agradecer el poco cinismo que tienen frente a ella.
Es raro pensar que con tanto presupuesto de por medio, un estudio haya aprobado un guión irreverente, risible e inverosímil. Isla Calavera es absurda, innecesaria pero divertida.
Se trata de una película crece en los momentos de tensión y gran promesa antes de revelar a King Kong: ¿será como Godzilla donde nos muestran al monstruo a la mitad? ¿A quién deberá derrotar el mítico mono? ¿Cuál es la razón de su existencia?
Y como suele suceder, es Kong quien se roba el corazón de la audiencia, luchando para proteger  al hombre pese a su intención de destruirlo.
En el lado del talento, gran parte de los nombres se quedan desperdiciados. Cada uno se limita a cumplir su función. Y tiene que ver más con la enorme cantidad de personajes, que con la capacidad de cada uno de ellos.
Pero si hay algo que agradecer es que es atrevida y valiente en su desfachatez gráfica. Es raro pensar que a un director con nula experiencia en películas de este presupuesto, se atrevan a dejarle tal tarea tan monumental. Y en grandes espacios de la película, se nota una gran falta de visión por parte del director. Pareciera que la planeación de las tomas y transiciones no existió.
En momentos, se salta de un lugar a otro de la acción sin advertencia, lo que causa saltos en la narrativa. Se tratan de errores imperdonables de un director inexperto pero con una gran tarea sobre sus hombros.
Pese a ello, propios y extraños verán en Isla Calavera un pretexto perfecto para llenar las salas de cines. Y seguramente encontrarán momentos que hagan que todo el absurdo valga la pena.

Salvador Medina Armienta

volver arriba

Redes y más

Universidades BUAP UAEMEX UV