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Rolando Breme: Abriéndose camino Destacado

Es raro escuchar de proyectos del género de terror de producción mexicana que tengan alcance a nivel internacional. Pero ése es el caso de 1974: la posesión de Altair, que llega a cines este 7 de abril. Su protagonista, Rolando Breme, habló para Ideas Campus sobre su trayectoria, qué le inspira y la creatividad de ser artista.
Rolando, desde pequeño, tuvo una inclinación hacia las artes. Aunque lo suyo tuvo un inicio circunstancial.


En un campamento de verano, terminó interpretando al papá de Bella en La Bella y la Bestia. Todo, por pasar tiempo con una niña llamada Melisa. Tenía apenas 8 años pero “recuerdo que a la gente le encantaba verme con mi peluca y mis bigotes blancos. Vi la reacción del público y conecté esa energía con algo que a mí me agradaba y tal vez podía dedicarme el resto de mi vida”.
Desde ese momento, Rolando tuvo claro el camino frente a él, aunque tardara años en contarle a su familia. Tenía ya 18 y tomó un año sabático tras acabar la preparatoria. Eso le sirvió para armarse de valor y lanzarse a la aventura.
Así, anunció que dejaría Aguascalientes para estudiar en CasAzul en la Ciudad de México. Su padre, justo antes de partir, le dio un consejo que se quedaría con él: hasta la victoria siempre.
Y se me quedó muy grabado y me sirvió mucho, confiesa.
Como suele suceder, ha sido un recorrido extenso y arduo hasta el protagónico que está por estrenar. Durante sus estudios, Rolando señala que lo que más le sirvió fue recibir no como respuesta.
“Yo estaba en esta lucha interna de que al artista le tienen que negar las puertas para lograr encontrar la inspiración en el lado oscuro. Pero después fui aprendiendo que también te tienen que decir que sí. Porque ahí es cuando se completa el círculo y haces lo que tienes que hacer: trabajar en lo que estás preparado para hacer”.
Desde el principio, me he inclinado hacia ciertos papeles y ciertos proyectos, agrega.
“Mi carrera fue muy agradable porque era algo que me apasionaba, me daba jugo, me embarraba en el lodo. Y como todo artista, sus altas y bajas, sobre todo. Ahí es donde la sufres pero, como dicen los papás, ahí es donde hay que sacar la casta”.
Esa misma venia, señala que sufrió y que, por momentos consideró que así era la carrera, de sufrir, de carencias, pero sin dejar de insistir. Hasta que se dio cuenta que hay que soltar.
Y que esto, como todo, insistiendo y con paciencia, va a llegar. Y henos aquí, sentencia.

De la inspiración y otros procesos
Rolando es existencialista. Y Virgo. Por ello, todo lo toma visceralmente.
“Todo lo tomo muy aquí en las entrañas. Trato de aprovechar eso para utilizarlo en mi trabajo. Me dejo inspirar por todo: la música es una gran fuente de inspiración para mí. El fondo y la forma en las cosas”.
“Soy existencialista entonces para mí el simple hecho de existir ya para mí es abrumador. Entonces desde ahí me dejo afectar por la vida cotidiana”, agrega.
Desde hace tiempo, Rolando se mueve sobre el mantra del positivismo, de no quitar el dedo del renglón y no cerrarse las puertas, sobre todo él mismo.
Quizás es esa actitud, además del trabajo y el esfuerzo, lo llevó a 1974: La posesión de Altair, un proyecto independiente de terror.
Es una apuesta de jóvenes creadores que apostamos por un proyecto independiente y que está funcionando, comenta.
“1974 es lo más chido que me ha pasado”, me dice con una sonrisa en la cara.
Se trata de un falso documental en el estilo de found footage que tiene lugar en 1974 cuando Manuel (Rolando) y su esposa Altair, desaparecen repentinamente. Y es cuando encuentran el material que ellos grabaron en super 8, cuando descubren la verdad tras su repentino desvanecimiento.
La película no sólo recibió el premio como Mejor Película Latinoamericana en el prestigiada festival de SITGES en Cataluña, sino que ha traído justa atención un proyecto independiente pero sobre todo, a un género que, pese a su enorme éxito, no termina por despegar en nuestro país.
“Estaba leyendo justo que México es justo el país que más consume terror. Lo que sí sé es que así como tu película, la que íbamos a hacer, Abriendo el camino, los latinos y sobre todo los mexicanos están abriendo camino en todos lados”.

Salvador Medina Armienta

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