Menu
Sólo siete por ciento de jóvenes usa redes sociales para la discusión política: Académico de la UAM

Sólo siete por ciento de jóvenes us…

Los jóvenes dedican al oc...

Apuesta educación superior a ser eje de la justicia social: rector UABJO

Apuesta educación superior a ser ej…

Fortalecer la educación s...

Realizarán la UAS, el INE y medios de comunicación el Encuentro entre candidatos al Senado

Realizarán la UAS, el INE y medios …

La Universidad Autónoma d...

Piezas de Rafael Coronel estarán en el MUSA de la UdeG a partir de mañana

Piezas de Rafael Coronel estarán en…

El misterio y la ambivale...

Llevarán a cabo brigada universitaria “UABC Contigo” en Tecate

Llevarán a cabo brigada universitar…

El doctor Miguel Ángel Ma...

Desarrolla la UAM aplicación para medir la contaminación por ruido

Desarrolla la UAM aplicación para m…

Hubbub, alerta ruido, una...

El arte, consustancial al ser humano: Ana Rosa García en la UdeC

El arte, consustancial al ser human…

La reconocida artista vis...

El IPN aplicará examen de admisión de nivel superior a más de 92 mil aspirantes

El IPN aplicará examen de admisión …

El Instituto Politécnico ...

Analizan en la UJAT avances y retos en la enseñanza de las lenguas modernas

Analizan en la UJAT avances y retos…

Diseñado como un foro par...

Encabeza el rector de la UAS inicio de obra para el remozamiento del Centro Tortuguero

Encabeza el rector de la UAS inicio…

El rector de la Universid...

Prev Next

Policías en la Universidad Destacado

La UNAM tiene dentro de su espacio problemas de criminalidad, algunos antiguos (como la ocupación por un grupo de vándalos del auditorio de Filosofía y Letras), otros recurrentes (robos) y otros ocasionales (asesinatos). Lo que se debate es cómo enfrentar eficazmente esos delitos sin que el principio de la autonomía se vea vulnerado.
Subsiste una enorme confusión al respecto; por ejemplo, el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, acaba de declarar que la seguridad dentro de la UNAM es competencia de las autoridades universitarias. Pero ¿cómo las autoridades van a garantizar seguridad en el campus? ¿Con qué instrumentos? ¿Debe la Universidad dotarse de una policía universitaria que investigue y persiga a la delincuencia?


Este es el meollo del asunto. Lo que Mancera nos dice, implícitamente, es que existen dos órdenes institucionales en materia de policía, una, la del estado mexicano y otra, la de la UNAM. Esto es absurdo. La autonomía universitaria no significa extraterritorialidad —como si la Universidad fuera un estado dentro del estado.
El problema es que aún hoy persiste un enorme desconcierto respecto a lo que es la autonomía universitaria. La autonomía no es separación de la UNAM respecto del estado (aunque sí hubo por parte del gobierno, en 1933, la intención política de desprenderse de ella y, tal vez, privatizarla). Es el derecho de la Universidad a autogobernarse en lo académico y en lo administrativo, no más que eso.  
En estricto sentido, es responsabilidad de la policía de la ciudad actuar contra los criminales dentro del espacio universitario y, al no hacerlo, se hace de la UNAM un campo propicio para el crimen y la impunidad. En realidad, existe un obstáculo formidable para la acción de la policía de la ciudad dentro del campus: la sensibilidad (siempre a flor de piel) de los estudiantes universitarios.  
Entre los estudiantes de la UNAM domina la idea de que autonomía es extraterritorialidad. Si se diera el caso, por ejemplo, de que la policía de la ciudad entrara a patrullar la Ciudad Universitaria, probablemente estallaría una revuelta estudiantil “en defensa de la autonomía universitaria”.
Ergo, la policía de la ciudad no entra a C.U. Esto es paradójico pues, al no hacerlo, la población universitaria —trabajadores, maestros y estudiantes—queda expuesta a la acción predadora de los criminales que no encuentran en el espacio universitario muchos obstáculos para cometer sus fechorías.   
Es un aparente callejón sin salida. La solución de fondo (aunque poco probable) tendría que darse por medio de un trabajo minucioso y perseverante de información y reeducación de la comunidad estudiantil. Otra salida al problema podría consistir —he aquí una idea que yo apunto— en crear, dentro de la policía de la ciudad, un cuerpo policiaco especial encargado de vigilar los espacios universitarios. La propia UNAM podría capacitar a esta unidad policiaca para asegurar que tenga una preparación de excelencia y que se conduzca con enorme respeto hacia los universitarios. Sería una policía común, pero, al mismo tiempo, excepcional por la calidad de su desempeño, en fin, sería policía de la ciudad y, al mismo tiempo, universitaria.
Imaginemos agentes de policía en la Universidad amables, serios y eficaces. Sería un cuerpo policiaco altamente capacitado, conocedor de los derechos humanos, respetuoso de las tradiciones y valores de la Universidad.  El proyecto de policía universitaria podría divulgarse ampliamente y, en un momento dado, someterse a la aprobación de la comunidad.  

Gilberto Guevara Niebla
Profesor del Colegio de Pedagohttp://campusmilenio.mx/administrator/index.php?option=com_k2&view=item#gía de la UNAM; Consejero del INEE.

Modificado por última vez enJueves, 29 Junio 2017 00:51
volver arriba