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CANSAT: Space Blocks es un satélite artificial funcional, del tamaño y forma de una lata de refresco, que fue desarrollado por estudiantes del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 2 “Miguel Bernard” para que niños y jóvenes conozcan las funciones y subsistemas de éste.
Con este prototipo, los usuarios podrán armar su propio satélite gracias a que su diseño se basa en cuatro bloques armables de diferente color que al unirse forman el picosatélite modular. Cada uno de los bloques contiene un subsistema de: telemetría, encargado de enviar la señal; trasmisión que es la computadora central; energía que administra la batería y recuperación que tiene un paracaídas.


Leslie Cureño Haro, Alexis Arturo Solís Hernández, Ximena Chávez Velázquez y Marco Enrique Ramírez Blancas explicaron que su creación resuelve la falta de implementación de tecnología aeroespacial en el ámbito educativo y de entretenimiento para niños y jóvenes.
Además, comentaron que realizaron la programación en la plataforma libre Arduino, para que cualquier persona aun sin conocimiento de esta materia lo pueda manipular y modificar.
El alcance de vuelo del satélite es de un kilómetro máximo y tiene la posibilidad de lanzarse con diferentes métodos, mediante un dron, globo o por un lanzador de cohetes, éste se puede elaborar en casa con una manguera y dos botellas de refresco, comentaron los desarrolladores.
El prototipo funciona cuando después de que se ensamblan todas las piezas, el usuario conecta el dispositivo que lanzará el satélite al subsistema de recuperación para que al alcanzar la altura máxima, se despliegue el paracaídas.
Además se debe hacer la conexión entre la pila y el programa de cómputo Arduino. Mediante la antena se transmitirá información a la estación terrena, la cual se puede conectar a una computadora y enviar los datos en tiempo real.
La información generada por el satélite considera: voltaje, temperatura interna y externa, presión del lugar en que se encuentra, latitud y altura sobre el nivel del mar.
Por último los politécnicos detallaron que este satélite a diferencia de otros es el primero en construcción modular y no necesita de un permiso extra para lanzarse, ya que la única consigna es que no interfiera con una aerovía.
Agregaron que su prototipo es de bajo costo debido a los materiales que ocuparon como el plástico, las placas de programación y las piezas impresas en 3D. También indicaron que no contiene ningún elemento inflamable por lo que es totalmente seguro para quien lo use.

Redacción Campus

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