Menu
Donan semillas de almeja producida en laboratorio de la UABC

Donan semillas de almeja producida …

La Universidad Autónoma d...

Impulsan en la UJAT generación de energías limpias

Impulsan en la UJAT generación de e…

 Tres destacados investig...

UdeC, pionera nacional en Filosofía práctica

UdeC, pionera nacional en Filosofía…

Después de un viaje de es...

En la UABJO disertan sobre papel de las universidades públicas

En la UABJO disertan sobre papel de…

“La universidad pública n...

Otorga la UASLP Doctorado Honoris Causa al doctor Guillermo José Ruiz Argüelles

Otorga la UASLP Doctorado Honoris C…

En el marco de Septiembre...

Impulsa la UAS la formación integral

Impulsa la UAS la formación integra…

Como parte de la XIX Jorn...

Impulsa la UAEM movilidad académica nacional e internacional

Impulsa la UAEM movilidad académica…

La movilidad académica es...

Realizan foro sobre mecanismos de seguimiento a egresados en la UdeC

Realizan foro sobre mecanismos de s…

La Dirección General de V...

Dan bienvenida a alumnos del programa de Educación Sustentable para Adultos Mayores de la UABC

Dan bienvenida a alumnos del progra…

El doctor Héctor Jaime Ma...

Microalgas, útiles para resolver necesidades ambientales y de alimentación: Académica de la UAM

Microalgas, útiles para resolver ne…

México registra más de 10...

Prev Next

Quinto Informe de gobierno: La cantidad de becas Destacado

Quinto Informe de gobierno: La cantidad de becas

El programa de becas de posgrado es uno de los escasos logros sectoriales de la actual administración. El presidente Peña Nieto lo enfatizó en su mensaje con motivo de su más reciente Informe de gobierno. No es fortuito. Ciertamente, en el actual periodo gubernamental, el volumen de becas se ha incrementado. Sin embargo, las cifras no son exactas y, si las comparamos con el periodo anterior, el crecimiento representa menos de una tercera parte.
Las becas de posgrado a cargo de Conacyt, lo hemos dicho en múltiples ocasiones, ha posibilitado la formación de académicos de alto nivel y la consolidación de una todavía pequeña porción de científicos en México. En buena medida, ha ofrecido verdaderas oportunidades educativas para miles de personas que de otra forma no habrían tenido forma de ingresar a determinado tipo de estudios, tanto a nivel nacional como en el extranjero.


Es un programa de largo aliento, casi está por cumplir medio siglo de operación. Nada fácil. También ha sido sumamente generoso, financiado con recursos públicos en un país en el que el promedio de escolaridad de la población es de 9.1 grados (la secundaria completa) y solamente tres de cada diez jóvenes del grupo de edad están en las aulas universitarias.
Por supuesto, las becas no siempre se han dirigido a dónde debieran y la coordinación del programa no ha estado exenta de yerros, desorden y equívocos. La mayoría de las malas decisiones o la disminución en el número de becas están asociadas a la escasez de los recursos financieros. Por ejemplo, ¿usted recuerda cuando Conacyt propuso que la beca se otorgara solamente los meses del calendario escolar y se suspendiera en vacaciones? Así que la rectificación viene cuando la presión es demasiada y entonces el financiamiento se recupera o sale de otras partidas.
El conflicto más reciente, seguramente usted lo tiene presente, fue al comienzo de este año, cuando Conacyt anunció que el número de becas sería conforme el volumen otorgado el ciclo previo (Campus Milenio No. 698). El problema es que, respecto del año anterior,  algunos programas de posgrado habían aceptado un mayor número de alumnos. Al final, Conacyt rectificó y otorgó las becas necesarias.
Ahora, la promoción de las cifras de las cifras del Quinto informe de gobierno, destacaron: “La actual administración ha incrementado de manera importante el número de becas para posgrado apoyadas por Conacyt: De 2012 a 2017 las becas vigentes apoyadas aumentaron 30 por ciento; Las becas y otros apoyos vigentes a junio de 2017 ascendieron a 62 mil 588” Además, dijo que el Reino Unido, Estados Unidos, España, Alemania, Francia, eran los principales destinos de los becarios (https://www.gob.mx/presidencia/articulos/5toinforme-mexico-con-educacion-de-calidad?idiom=es).
Sin embargo, en el mensaje que ofreció al día siguiente, con motivo de la entrega del informe, la cifra ya no fue la misma: “En apoyo a la ciencia, la tecnología y la innovación, las becas para posgrado han aumentado casi 35 por ciento en lo que va de la Administración, destacando el impulso de Conacyt al talento de nuestros investigadores y al desarrollo de capacidades científicas a nivel regional” (02.09.2017).
Independientemente de si la diferencia de cinco puntos porcentuales es o no significativa, lo que llama la antención es que en la misma institución y la misma fuente, las cifras no son las mismas. Nada más no coinciden. No es la primera vez.
Si uno revisa el anexo estadístico del mismo informe, ahí dice que en el 2012 se otorgaron 44 mil 833 becas y las estimadas para este año son 58 mil 619 becas. Así que si calculamos el porcentaje de incremento el resultado es: 30.7 por ciento. Además, si uno compara ese incremento con el de la administración anterior, resulta que en el sexenio pasado el volumen de becas pasó de 20 mil 111 a 44 mil 833. Esto es, las becas más que se duplicaron. Un incremento de 122 por ciento para ser exactos.
Además, este verano, previo al informe de gobierno, con motivo del reciente inicio del ciclo escolar, funcionarios de Conacyt, la institución responsable de la política sectorial y de las estadísticas correspondientes, convocaron a los medios para anunciar que estaban comprometidos a otorgar el número de becas necesarias (Comunicado 54/17. 14.08.2017). Sin embargo, las cifras que dieron tampoco coinciden con las anteriores.
Por ejemplo, señalaron que al concluir este año habría 63 mil 696 jóvenes becados y de ellos serian 25 mil 824 becarios nuevos.  Y pues sí, otra vez las cifras son diferentes de las indicadas en el mensaje de Peña Nieto y también de las anotadas en el anexo estadístico del informe de gobierno. Por lo menos la primera, porque la segunda no hay forma de corroborarla.
Entonces, ¿con cuál cifra nos quedaremos? Seguro nos convendría quedarnos con los números más altos y sería mejor. Pero, luego, ¿cómo le haremos para que cuadren los números? Bueno, total, ya veremos.

Alejandro Canales

UNAM-IISUE/SES

 

Twitter

volver arriba

Redes y más

Universidades BUAP UAEMEX UV