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7.1: una anti reseña Destacado

El caos generado por el siniestro también trajo consigo acciones positivas. El caos generado por el siniestro también trajo consigo acciones positivas. Cuartoscuro

En este espacio, debía haber una reseña de Madre!, la polémica y divisiva obra del cineasta Darren Aronofsky protagonizada por Jennifer Lawrence. Pero el 19 de septiembre de 2017, un terremoto sacudió la Ciudad de México, Puebla, Morelos y otras zonas del país. Y es entonces que está aquí este texto.
Rumbo a la zona de Palmas, el tráfico evita que llegue a tiempo a la proyección de uno de mis directores favoritos. Pero dos horas después habría otra oportunidad de verla, así que decido pararme en un café cerca para colaborar en la edición de este suplemento. Unos minutos después, me cuelgo la mochila a la espalda y justo cuando me pongo de pie, un grupo de garrafones amontonados en el piso como donación para el terremoto que unos días antes, literalmente, “salta”.


Inmediatamente suena la alarma sísmica y salgo apurado a un patio entre edificios. Trabajadores y peatones caminan hacia la zona de reunión. A mi alrededor, todo se agita. El agua de una fuente se sale de su sitio y las construcciones a mi alrededor se mecen sin parar. Comienzo a grabar mi celular y pongo el dispositivo en la bolsa de camisa para tener las manos libres. Justo en el centro de un patio enorme, rodeado de extraños y construcciones que apenas dejan alrededor, siento que todo está por derrumbarse. Poco a poco el patio se llena y el suelo deja de agitarse.
La gente continúa saliendo. Llanto, nervios, preocupación. Todos nos tornamos a nuestros celulares, preguntando por los demás. Inmediatamente surgen los rumores: incendios, derrumbes, caos. 7.1 en la escala de Richter.
El corazón late fuerte y nubla el pensamiento. Comienzo a comprobar que mi familia esté bien. Y pese a que parece que sí, la calma no llega. Las redes sociales se inundan de videos, de súplicas por atención. Protección Civil no permite que el edificio se pueble de nuevo o el estacionamiento donde tengo mi coche se evacúe. Estoy atado a la decisión y comienzo a desesperarme. Quiero regresar a casa a como dé lugar pues la oficina de Milenio ha sido evacuada y no se ve cuándo se autorice que la gente vuelva a entrar.
Minutos que parecen horas, pegado al teléfono y esperando que nos dejen salir. Los oficinistas regresan a sus lugares de trabajo y puedo partir. Espero un caos en las calles y soy recibido justo por eso. Gente pasándose los altos, tapando el paso de otros, ignorando las reglas viales. Todos apurados por regresar a casa.
Llego a casa y mis perros me reciben agitando la cola, felices. Y la lección de siempre: cada vez que vuelves a tu hogar es una razón para celebrar. A los pocos minutos llega mi esposa y nos fundimos en un abrazo largo y reconfortante. Prendemos la tele y dimensionamos el caos: gente atrapada, rescates organizados por la sociedad civil, la gente organizándose. Y el lado que siempre nos hace sentir vergüenza: asaltos y robos.
Me paralizo un segundo y digo: ¿qué diablos hago? Es el fenómeno natural más devastador que yo recuerde desde el huracán Pauline. Y es el más cercano. Vi el caos, fachadas caídas, pánico, preocupación. Son las 5:50pm. Y le digo a mi esposa: vamos a salir a la calle.
Acudimos con todo y perros al supermercado (no man left behind) y compramos lo que piden los centros de acopio. Pasamos a la farmacia y adquirimos más cosas. Pero no sabemos a qué lugar llevarlo. Y ahí, haciendo lo mismo que nosotros, nos topamos a unos jóvenes universitarios.
Nos guían y entregamos los víveres en manos de personas organizadas, activas, conscientes. Y en el caos, encuentro orden. En la desesperanza, me lleno de confianza por mi país. Y una frase llega a mi mente: Somos más.
Regresamos a casa intranquilos todavía, sabiendo que falta mucho por hacer. Pensando en las réplicas y lo que nos espera mañana en las calles. Pero me repito:
Somos más. Estoy seguro. O quiero creerlo: Somos Más.

Salvador Medina Armienta

Modificado por última vez enJueves, 21 Septiembre 2017 00:53
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