Menu
Avala estudio de la UdeG importancia arqueológica de Exlaguna de Magdalena

Avala estudio de la UdeG importanci…

Tras estudio técnico real...

Basura en el mar disminuye oxígeno para la vida: Experto en ala UdeC

Basura en el mar disminuye oxígeno …

Para cerrar el ciclo de c...

Alumnos del IPN crean detector de perfiles falsos para redes sociales

Alumnos del IPN crean detector de p…

Exhibir información priva...

CUAAD de la UdeG avanza en programas acreditados y difusión cultural en 2018

CUAAD de la UdeG avanza en programa…

Más posgrados de calidad ...

Docentes de la UdeC en Tecomán trabajan en adaptar plan de estudio a necesidades de jóvenes

Docentes de la UdeC en Tecomán trab…

Con el propósito de ident...

Esta administración no tendrá tiempo de construir el tren maya: Académico de la UAM

Esta administración no tendrá tiemp…

La construcción del Tren ...

Alista Orquesta Sinfónica del IPN batuta para primera temporada de conciertos 2019

Alista Orquesta Sinfónica del IPN b…

La Orquesta Sinfónica del...

Interés por la investigación, característica primordial de los aspirantes de la licenciatura en Gestión de la Información de la UASLP

Interés por la investigación, carac…

Los presionistas en gesti...

Falta reconocer la aportación de mujeres al arte popular: Académica de la UAM

Falta reconocer la aportación de mu…

Las mujeres artesanas han...

Poner candados políticos a la Constitución podría proteger derechos laborales: Académico de la UdeG

Poner candados políticos a la Const…

Anclar los derechos labor...

Prev Next

La dualidad de James Franco y Tommy Wiseau Destacado

Franco interpreta al director de “la peor película de la historia” Franco interpreta al director de “la peor película de la historia” Especial

Tommy Wiseau es uno de los personajes más enigmáticos de Hollywood. En 2013, tras el estreno de su película The Room, entró en la iconografía del cine norteamericano como un ejemplo de perseverancia, esfuerzo y enfoque. Algo que, como probó Wiseau, no siempre es algo bueno.
Un personaje que en ciertos sentidos ha tenido una carrera igual de incomprendida y bizarra es James Franco. Actor, productor, guionista, director y artista plástico, es un tipo elusivo e indescifrable. Así puede ser parte de una franquicia multimillonaria como Spider-Man o Planet of the Apes, realizar papeles memorables como el que le valió la nominación al Óscar en 127 Hours, como bien es capaz de adaptar y destruir a Cormac McCarthy en Child of God.


Franco y Wiseau son, en mucho sentidos, poéticos contrapuntos. Ambos cegados por el arte y lanzados a conquistar la gloria de Hollywood de la mano de sus mejores amigos. Y ambos con resultados diametralmente opuestos.
De ahí que The Disaster Artist (Obra Maestra) sea un matrimonio perfecto.
Inspirada en el libro The disaster artist: my life inside the room, the greatest bad movie ever made de Greg Sestero y Tom Bissell, es una película sobre la amistad y la fidelidad a los sueños. Y algo de locura.
Greg (Dave Franco) es un aspirante a actor que radica en San Francisco, tomando clases en un oficio en el que no logra destacar porque, como dice su maestra interpretada por Melanie Griffith, “parece un perro asustado” en el escenario. Es hasta que conoce a Tommy (James Franco), un valiente pero cegado compañero, que parece salir de su capullo.
Tommy, el excéntrico hombre cuyo origen, fortuna, edad y acento nunca han encontrado explicación, aparece en la vida de Greg como un huracán. Con recursos de su lado, ambos se lanzan a Los Ángeles a conquistar el sueño de ser estrellas de cine.
Pese a que Greg consigue representación pronto, las decepciones comienzan a causar estragos. Aunque posee una apariencia atractiva, el joven no logra concretar papeles. Por el otro lado, Tommy ha descubierto que Los Ángeles es un lugar desalmado. Es rechazado y humillado en cada audición. Su acento y apariencia no ayudan a su falta de talento. Pero cuando parece estar llegando al final, Greg, ingenuo y agradecido, le da un consejo que cambiará profundamente la vida de ambos: si nadie nos da la oportunidad, hagamos nuestra propia película.
Tommy escribe un guión que dará lugar a The Room, considerada por muchos la peor película de la historia.
Con amplios recursos y poco criterio, ambos logran levantar una producción que no se detendrá en nada por estar a la altura los artistas que más admiran, como Marlon Brando y James Dean, actores que ambos quieren emular. Pero la historia de The Room comenzará a imitar a la realidad cuando Greg se enamora de Amber (Alison Brie), una bella joven que creará una inmediata tensión entre los amigos.
En el contexto de la producción, Greg y Tommy podrán su amistad en juego, todo sea por cumplir el sueño que han tenido toda su vida.
Dirigida por el propio James Franco y adaptada por los prolíficos Scott Neustadter y Michael H. Webber, The Disaster Artist es una oda al sueño de Hollywood. Todos los personajes están movidos por el éxito a toda costa, aunque no tengan el talento para triunfar.
En una escena particularmente alumbrante, Greg pregunta a Carolyn (Jackie Weaver), una actriz de la producción, por qué sigue yendo al set. En ese momento, el rodaje es un desastre. El ego de Tommy está evitando que todos hagan su trabajo y lo que quieren es acabar lo antes posible, hartos del comportamiento del director y protagonista.
Carolyn sonríe y responde con sincera alegría: Somos actores. Para ti, para mí, para las personas como nosotros, incluso el peor día en un set es mejor que el día perfecto haciendo cualquier otra cosa.
The Disaster Artist es inspiradora y real. No se toca el corazón para mostrar la crudeza de lo que viven y enfrentan quienes no llegan a la cima, que son la gran mayoría. Sin embargo, hay una lección en su camino y en lo que significa buscar cumplir un propósito a como dé lugar.


Pequeña gran vida
En un futuro cercano, la sobrepoblación humana amenaza con nuestra existencia en el planeta. Es así que un grupo de científicos noruegos consigue desarollar un proceso irreversible que reduce a las personas a apenas 13 centímetros, disminuyendo así su huella de carbono.
Downsizing (Pequeña Gran Vida) de Alexander Payne, especula con la idea de lo que significaría este invento para la humanidad, en particular para Paul Safranek (Matt Damon), un fisioterapeuta vocacional que está casado con la tímida Audrey (Kristen Wiig). Ambos llevan una vida bastante discreta, sin lujos.
Paul, quien antes de conocer a su actual esposa había estudiado medicina pero la enfermedad de su madre lo obligó a volver a su natal Omaha, Nebraska, ha temido siempre a hacer algo por cumplir sus sueños. Desea más que nada mudarse a una casa más grande y darle a Audrey la vida que se merece. Pero el salario de ambos no es suficiente y por ello continúa viviendo en la misma casa en la que creció y que heredó tras la muerte de su madre.
Es hasta que en una reunión de ex alumnos se reencuentra con su compañero Dave Johnson (Jason Sudeikis), quien tomó la decisión de encogerse, que la idea comienza a jugar en su cabeza. Dave le asegura que no sólo se trata de salvar al planeta, sino de “salvarse a sí mismo”. Y es que los activos que se tienen antes de encogerse, se multiplican considerablemente al hacerlo. Es decir, Paul y Audrey disfrutarían todo lo que han buscado durante años.
Así, Audrey y Paul toman la decisión de acudir a Leisureland, la ciudad donde pueden realizar el procedimiento, para consultar sus posibilidades. Ahí descubren que todo lo que han ahorrado les significaría una vida de enormes medios.
Comienzan entonces a planear su vida en Leisureland, despidiéndose de sus amigos, trabajo y familiares. Pero el día en que deben realizar el procedimiento, Audrey se arrepiente, dejando a Paul solo, ya convertido en un humano de 12 centímetros y con la vida que habían planeado, tirada a la basura.
Paul debe entonces aprender a vivir la vida que escogió ya sin su esposa, y se enfrentará a situaciones y personas que lo obligarán a atreverse, por fin, a cumplir sus sueños.
Como suele suceder en las películas de Payne, se trata de una historia enfocada en humanos acorralados por las circunstancias, en el punto más bajo de sus vidas, y que deben aprender a sobrevivir y encontrar lo que han buscado desde un principio.
Se trata de una historia profundamente humana e inspiradora, situada en el contexto del fatalismo global que, según comenta Payne, le inspiró la presidencia de George W. Bush. Pero que, como suele suceder con el arte, aplica de manera perfecta a nuestro contexto.

Salvador Medina Armienta

volver arriba