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Hasta luego, Nicanor Destacado

Hasta luego, Nicanor

A los 103 años de edad, en su natal Chile, falleció el poeta, matemático, físico y académico Nicanor Parra, según confirmó el martes 23 de enero, el Ministerio de Cultura de tierra del fuego. Parra es considerado el creador de la “antipoesía”. En 2011 le fue entregado el Premio Cervantes, máximo galardón de las letras en lengua castellana.
De sus coterráneos, es sencillo ubicar a Nicanor Parra sino por encima, si a la altura de poetas como Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Gabriela Mistral o Gonzalo Rojas.  Devoto de la buena mesa, “De mejillas escuálidas / Y de más bien abundantes orejas; Con un rostro cuadrado / En que los ojos se abren apenas / Y una nariz de boxeador mulato / Baja a la boca de ídolo azteca / Todo esto bailado / Por una luz entre irónica y pérfida / Ni muy listo ni tonto de remate / Fui lo que fui: una mezcla / De vinagre y de aceite de comer / ¡Un embutido de ángel y bestia!”. Así se describía Nicanor Parra (1914-2018) en “Epitafio”, incluido en su polémico “Poemas y antipoemas”.  


Jugaba con la palabra, se regocijaba con el vocablo. Decididamente procuró quitar lo solemne al arte poético. Hace muchos años que Nicanor Parra había sembrado su nombre en la historia de la literatura, su muerte es el matasellos de ese tramite a lo eterno. Chile se encuentra en duelo. Como siempre, serán las nuevas generaciones las llamadas a renovar el aliento, la irreverencia y el sabio jugueteo. Nicanor Segundo Parra Sandoval, nació en San Fabián de Alico, Chile, el 5 de septiembre de 1914. Descanse en paz. Con su partida, el mundo de las letras queda disminuido.   

La Ciudad del Sol
En un mundo profundamente misterioso, los paradigmas quedan para los necios con fe en lo inamovible, detrás de cada puerta que abre la ciencia se encuentra un misterio aún más grande. De tal forma que a veces es necesario, replantearnos los hechos, la Historia. Así los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes esta semana dieron a conocer que “un nuevo estudio propone que la urbe (que conocíamos como Ciudad de los dioses) debió ser nombrada como Teo uacan, la “Ciudad del Sol”; y no Teotihuacan. Veamos.
El pasado lunes 22 de enero, el INAH, difundió un comunicado donde afirmó que
“en el último tercio del siglo XX, una traducción del náhuatl popularizó a Teotihuacan como el ‘lugar donde los hombres se convierten en dioses’; pero a la luz de nuevos estudios epigráficos e iconográficos de documentos del siglo XVI como el Códice Xólotl, y materiales arqueológicos, se propone que la mítica urbe debió ser nombrada por los pueblos que arribaron al valle con posterioridad al siglo VIII —una vez abandonada—, como Teo uacan, la ‘Ciudad del Sol’”.
De acuerdo con las investigadoras del INAH, Verónica Ortega y Edith Vergara, en el “Códice Xólotl”, aparecen un par de pictografías “que representan a una pirámide y un sol, y que a la postre será el glifo de Teotihuacan. El dato clave es la palabra ‘Teo uacan’ que aparece bajo dicho glifo, lo que da la certeza de la denominación indígena del lugar, la cual evidentemente ya era usada en el periodo señalado (1409 y 1427), un siglo antes de la caída de Tenochtitlan”.
Es de recordar que la gran metrópoli que hasta hoy conocíamos como Teotihuacan, su fundación data del año 100 a.C. y su caída hacia el 650 d.C. Sus misterios, aún permanecen vigentes. Mientras que el “Códice Xólotl” fue interpretado hacia 1524, de acuerdo con el INAH, está centrado en la llegada de los grupos chichimecas al Valle de México, comandados por Xólotl, así como los contactos que establecieron con los pocos herederos toltecas que lo habitaban. En su geografía se posicionan las ciudades y puntos de encuentro importantes para el caudillo chichimeca y sus seguidores, aportando detalles acerca de los sitios abandonados en ese tiempo, como el caso de Tula.

Agenda Digital Cultural
La Secretaría de Cultura (SC) dio a conocer esta semana lo que será su propuesta de Agenda Digital Cultural para cerrar la actual administración. Se trata del sitio web: todocultura.mx, la bondad de esta plataforma es que reúne en un solo lugar toda la oferta cultural de la dependencia; en su índice general se puede encontrar acceso a 118 sitios web de la dependencia, por ejemplo a las páginas institucionales del INAH e INBA, a los museos a su cargo, a los servicios culturales como México es Cultura, y a sus 24 apps, entre ellas: FilminLatino o DigitalLee. También contiene los 145 recorridos virtuales a museos y zonas arqueológicas. Quizá no sea el mejor desarrollo pero es un buen primer esfuerzo por una agenda digital del sector.  

A 100 años de José Luis Martínez
José Luis Martínez, nació en Atoyac, Jalisco, el 19 de enero de 1918, cursó la carrera de letras españolas en la Facultad de Filosofía de la UNAM y curso estudios de filosofía e historia del arte de 1938 a 1943. A sus 28 años, Alfonso Reyes le pedía ayuda en la conclusión de textos que le encargaba la Secretaría de Educación Pública (SEP), dirigida en ese entonces por el poeta Jaime Torres Bodet. En su centenario, la SC ha preparado un homenaje que incluye mesas redondas, exposiciones y la edición del libro epistolar entre Reyes y Martínez.
Por su compromiso con la educación y la cultura, José Luis Martínez ha sido reconocido como “el curador de las letras mexicanas” (Zaid) y “benemérito de la cultura mexicana” (León Portilla), a cien años de su nacimiento, el Fondo de Cultura Económica (FCE), institución que dirigiera nuestro autor entre 1977 y 1982, publicará junto con el Colegio Nacional, la correspondencia que sostuvo con Alfonso Reyes, en el libro Alfonso Reyes - José Luis Martínez. Una amistad literaria (1942-1959). Sin duda, una magnifica opción para acercarse a la cultura y a la reflexión, y abrazar el tiempo. 

Héctor Martínez Rojas

Periodista

Modificado por última vez enJueves, 11 Octubre 2018 02:27
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