Menu
India, Invitado de Honor de la FIL Guadalajara en 2019

India, Invitado de Honor de la FIL …

India será el país Invita...

El marxismo, la corriente ideológica más poderosa del siglo XX en México: Investigador de la UAM

El marxismo, la corriente ideológic…

El marxismo es la corrien...

Alumnos y maestros del Programa de verano internacional Cetys visitan el Valle de Guadalupe

Alumnos y maestros del Programa de …

Los alumnos y docentes qu...

Desarrollan en IPN proyecto de jardinería urbana autosustentable

Desarrollan en IPN proyecto de jard…

En las ciudades son cada ...

Preludio, teatro-danza por la libertad plena de las mujeres en la UAM

Preludio, teatro-danza por la liber…

La relación que una mujer...

Concluyen Jornadas “Neurociencias en Julio”, en el Ineuro de la UdeG

Concluyen Jornadas “Neurociencias e…

Destaca especialista la i...

UG es sede de congreso nacional de divulgación de la ciencia

UG es sede de congreso nacional de …

“Hay muchos temas que con...

Capacitará UdeG en el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio

Capacitará UdeG en el nuevo Sistema…

La Universidad de Guadala...

Obra de teatro en la UAM da la batalla contra los feminicidios en méxico

Obra de teatro en la UAM da la bata…

Como una luz de esperanza...

Crean en IPN tratamiento de regeneración capilar de origen vegetal

Crean en IPN tratamiento de regener…

Mati es un tratamiento de...

Prev Next

La imagen en la comunicación universitaria

Las Instituciones de Educación Superior deben, porque es parte fundamental de su razón de ser, contar con áreas de comunicación que coadyuven a la difusión de sus logros para, con ello, dar cuenta a la sociedad de su trabajo y resultados.
Particularmente en las universidades públicas, esto se traduce en una forma de rendición de cuentas que permiten a la sociedad saber que, lo que se invierte en ellas, rinde frutos sólidos y consistentes.
Muchas de las problemáticas que se presentan en estos espacios podrían resolverse con esquemas de comunicación internos, externos y transversales que dieran voz a todos los miembros de una comunidad académica, con la posibilidad de retroalimentar a todo sus integrantes e incluso trascender las fronteras de las instituciones mismas.
Sin embargo, y a pesar de justificar su pertinencia, no existe un consenso que permita definir con claridad cuáles son las líneas de acción idóneas para el adecuado funcionamiento de estas áreas, incluso el perfil de quienes encabezan estas unidades es tan variado que, podría pensarse que no existe una verdadera profesionalización en un espacio que requiere de la seriedad, dedicación y esmero para su congruente funcionamiento.

Leer más ...

¿Qué sigue en la UNAM?: Fin de ciclo

Necesitamos más investigaciones sobre las universidades públicas y autónomas para que, con base en el conocimiento sistemático, los universitarios podamos reflexionar, ejercer la autocrítica y definir nuevos derroteros para la docencia, la producción de ciencia, básica y aplicada, y la difusión de la cultura. Tener conocimiento e información sobre nosotros mismos permitirá que las universidades públicas y autónomas cumplan mejor con su responsabilidad y compromiso social, y que tengan un mejor desarrollo en los tiempos por venir.
El gobierno, la organización académica y administrativa de la universidad representan un campo de análisis al que se puede entrar desde distintas concepciones, entre ellas una que permita captar la configuración histórica de la universidad, sus formas específicas de gobierno, tradiciones y cultura. Cuando la universidad llega a un alto nivel de complejidad institucional, y se requiere hacer cambios que impulsen el desarrollo institucional, es indispensable orientarse por una perspectiva que permita sugerir, a partir de la situación actual, cuáles son los límites y posibilidades, las condiciones para avanzar académicamente, articular intereses en conflicto en el campus, y encontrar nuevas maneras de relacionar a la autoridad y a la administración con la academia.

Leer más ...

Sylvie Didou Aupetit: La internacionalización no debe reducirse a la movilidad académica

La internacionalización de la educación superior es un asunto de altibajos. Tanto en la agenda del gobierno federal, como en la de las instituciones. Aunque comenzó a tener auge tras la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, la internacionalización no ha podido sostenerse en el escenario.
Desde ese momento, recuerda Sylvie Didou Aupetit, investigadora del Centro de Investigaciones Avanzadas (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), las instituciones comenzaron a desarrollar convenios de movilidad social.
Después del Tratado cayó el interés en el tema y reaparece ahora porque, en términos generales, hay más países que se han metido de lleno en este tema.
Pero también, detalla, porque hay voces críticas que señalan que hay que programar ese proceso para obtener mejores resultados y no tener una visión, que es la que predomina en México, de la internacionalización como un sinónimo de movilidad.
En ese sentido, explica, varias instituciones mexicanas están tratando de implementar, por una parte, una política más integral de internacionalización, menos formal y más efectiva.

Leer más ...

¿Por qué una nueva secretaría de cultura ahora?

La pregunta es pertinente: ¿por qué una secretaría de Cultura ahora, justamente ahora, y no al inicio del sexenio? La respuesta es simple, pero no simplista: porque cuando más grave es una crisis política de credibilidad, legitimidad o falta de convencimiento por parte del gobierno, éste echa mano, como recurso infalible, de la tan maleable y dúctil cultura, y la estrategia es maicear a los escritores, los artistas y los intelectuales, un sector que no es muy amplio pero que puede ser muy ruidoso.
En un momento de problemas económicos, donde es necesaria la austeridad, ¿por qué razón tomar el tremendo gasto operativo de crear una nueva dependencia?
Maicear a los respondones es una estrategia política de alguien que ha leído y anotado al margen su Maquiavelo y que conoce El príncipe no únicamente a través de tarjetas ejecutivas; alguien que, precisamente, aplicó dicha estrategia, por medio de un decreto presidencial el 7 de diciembre de 1988, para crear el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA, ahora Conaculta), en un momento en que estaba cuestionada su legitimidad luego de un proceso electoral cuyo resultado (con la famosa “caída del sistema”) no había sido nada claro. Nos referimos a Carlos Salinas de Gortari, quien creó el CNCA y ejecutó el “quinazo” y, con estas dos acciones efectistas, se echó al bolsillo a los intelectuales, escritores y artistas que antes lo impugnaban pero que luego lo felicitaron, departieron con él y se tomaron fotos de grupo, todos muy felices y muy sonrientes.

Leer más ...

Una crítica a los críticos

Haber ubicado a la educación como una de las metas principales del Plan Nacional de Desarrollo y expresar que la Reforma Educativa es la más importante de esta administración, intensifica el debate y expone al gobierno a un mayor escrutinio público.
Desde 2012, ha habido crítica, marchas, movilizaciones y diversas expresiones tanto de apoyo como de rechazo a las propuestas hechas por el gobierno de Enrique Peña Nieto en materia educativa. Ideas, opiniones y mucha tinta han corrido en los medios sobre los cambios al marco legal y al esquema de evaluación docente. Diversos actores—específicamente, algunas organizaciones civiles— han resaltado la necesidad de transparentar los recursos con que opera el sistema educativo y de desarrollar un modelo pedagógico acorde a los tiempos que vive nuestra democracia, aún muy frágil.
Pocos hemos guardado silencio sobre lo que ocurre en el sector educativo de México y esto ha servido para hacer más visible la prisa y verticalidad con que se cocinaron las leyes, las contradicciones que de ellas emanan y la dificultad de gobernar democráticamente un sistema educativo extenso y complejo.

Leer más ...

¿Cómo evitar las masacres en las universidades?

El pasado primero de octubre, un estudiante universitario de 26 años llegó armado hasta los dientes a la Umpqua Community College, en Roseberg, Oregón. Christopher Harper-Mercer, portando cinco pistolas y un arma larga, entró a una clase de Redacción y mató al profesor a quemarropa. Después, ordenó a los aterrorizados estudiantes ponerse de pie y les preguntó si eran cristianos. A quienes le respondieron que sí, les dijo que se irían al cielo, y los mató. También le disparó a una mujer en silla de ruedas. Finalmente, al ser herido por la policía, Harper-Mercer se dio un tiro en la cabeza.
Después de tan solo 10 minutos, yacían muertas 10 personas (incluyendo al asesino) y 9 más sufrieron heridas.
Fue el tiroteo número 21 en una universidad estadounidense en lo que va del año. Y no obstante que ha sido la masacre más sangrienta en la historia moderna de Oregón, no lo ha sido para el caso de las universidades norteamericanas. En 2007, un estudiante mató a 32 personas e hirió a otros 17 en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia, mejor conocido como Virginia Tec.

Leer más ...

Síntomas de crisis

Uno de los sectores más castigados por las estrategias macroeconómicas del Estado mexicano en las últimas décadas ha sido el mercado de trabajo. Todos los indicadores sobre su dinámica expresan un constante decaimiento de las oportunidades de acceso a las actividades remuneradas. Las políticas de reducción del gasto público y la privatización de empresas paraestatales dejaron en manos del sector privado la movilización de inversiones para la creación de puestos de trabajo. Como resultado se desarrolló una tendencia de redistribución del capital, que ha implicado una mucha mayor concentración de la propiedad y su integración vertical en un reducido grupo de empresarios; la reprivatización bancaria actuó en el mismo sentido.
La firma del TLCAN y otros acuerdos de libre comercio, así como el esquema de competitividad internacional propuesto, si bien alentó la producción para la exportación y abrió canales a la inversión extranjera, también propició nuevas formas de competencia que marginaron a empresas medianas y pequeñas. En ese contexto, un importante número de productores nacionales se vieron obligados a asociarse con firmas extranjeras –bajo el esquema de alianzas estratégicas- como filiales, franquicias, distribuidores y concesionarios, con la finalidad de enfrentar la competencia en el mercado local. Como se sabe, aunque el volumen de inversión extranjera se intensificó desde los primeros años noventa, la misma se canalizó principalmente al mercado bursátil, más que sobre la infraestructura productiva.

Leer más ...

La reforma sin modelo educativo

Con la reforma educativa en marcha, el asunto del modelo educativo es el que menos preocupación y atención pública ha recibido. Todo se concentró en el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos, en la creación del sistema nacional de evaluación, en los concursos de profesores, los conflictos, en el sistema nacional de información y gestión. Pero no, todavía nada, en lo que debiera ser la parte medular de la reforma: el modelo educativo.
A partir de que se decretaron las leyes secundarias de la reforma en curso, en septiembre de 2013, se anunció la revisión del modelo educativo y luego, hace unos meses, la conclusión de ese trabajo. Sin embargo, a la fecha no lo conocemos y el tema no parece tener importancia.
Al inicio de la actual administración, en las acciones anunciadas en el Pacto por México, quedó registrada la búsqueda de la calidad en la educación básica, el incremento de la matrícula en todo el sistema y la recuperación de la “rectoría del sistema educativo nacional”. Pero el problema del modelo educativo no figuró en esa agenda. Fue hasta que se emitieron las leyes secundarias cuando la autoridad educativa se refirió, por primera vez, al tema del modelo.
En el artículo décimo segundo transitorio del decreto de modificación de la ley general de educación, hace dos años, se anotó: “A efecto de dar cumplimiento a la obligación de garantizar la calidad en la educación, las autoridades educativas deberán proveer lo necesario para revisar el modelo educativo en su conjunto, los planes y programas, los materiales y métodos educativos” (DOF. 11.09.2013).

Leer más ...

Las contribuciones de la ANUIES a la Educación Superior

El desarrollo de la Educación Superior en México en los últimos 65 años ha estado ligado al quehacer de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, ANUIES, organización que fue creada por un grupo de rectores pioneros que buscaron organizarse para incidir de manera colectiva en la definición de las políticas públicas en esta materia.
Podemos decir que su naturaleza y misión, establecidas en el año 1950, si bien han tenido algunas actualizaciones acordes con  los tiempos, hoy en día su esencia continúa vigente. La ANUIES continúa siendo una asociación no gubernamental, socialmente responsable, que agrupa a las instituciones de educación superior más prestigiadas del país y tiene como misión contribuir al logro y mejora continua de los fines y funciones de sus asociadas, representar sus intereses y fomentar la calidad, la responsabilidad social y la internacionalización de la educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación de México.

Leer más ...

Enrique Fernández Fassnacht: Del Congreso Nacional surgirá el nuevo Politécnico

“No pienso en nada más que contribuir a que el Politécnico sea mejor, que de veras se fortalezca,  que despegue en definitiva a lo que le toca ser: sin duda la mejor institución de educación superior tecnológica de este país y sin duda una de las mejores, si no es que la mejor de América Latina”.
Enrique Fernández Fassnacht, director general del Instituto Politécnico Nacional, IPN, tiene todos sus sentidos en ese propósito, y considera que uno de los caminos más tangibles es la realización del Congreso Nacional, de donde  “surgirá el nuevo Politécnico”.
Tiene confianza en que así será. Está convencido de que “en la comunidad Politécnica ha habido el reconocimiento de que una cantidad de cosas han funcionado de una manera que les gustaría que fuera diferente”.
Eso fue el movimiento. Una lucha para que las cosas fueran diferentes.
De ello habla en entrevista para Campus. Recuerda cuando los muchachos estaban en las calles, del diálogo inédito entre un grupo estudiantil, la Asamblea General Politécnica, y el gobierno federal.
Y él, Fernández Fassnacht, presente como representante de la ANUIES, ajeno a su destino inmediato, la dirección general del instituto.
Ahora, ya instalado en las oficinas de Zacatenco, se le nota la emoción que le provoca estar al frente de una las grandes instituciones educativas de México. La que por semanas estuvo en paro y desplegada  en los medios de comunicación, hace apenas un año. Ahora en la normalidad de su vida académica, eso sí, con otro tipo de problemas, con una mayoría que quiere cambios, con una minoría que se resiste. Es una comunidad viva, actuante, en trayecto hacia su futuro.
El ex secretario de la ANUIES  y ex rector de la UAM, recapacita sobre aquellos momentos intensos: “El IPN ya no será el mismo. Hay un Politécnico antes de ese movimiento y hay un Politécnico después.


 


Doctor, ¿Está usted ante el reto más importante de su vida? — le pregunto—
Pues lo pone muy bien, efectivamente. Considero esta posición en el Politécnico como el desafío profesional más grande que he tenido en mi vida. Será porque ya voy de salida profesionalmente y no me puedo ir sin un gran desafío. Pero sí, sí lo considero el desafío más grande de mi carrera académica.

Cuando usted estaba participando en la comisión por el diálogo entre el gobierno y la Asamblea General Politécnica (AGP) en la que hubo días cruciales para el instituto, usted era Secretario General de la ANUIES; ¿qué experiencia le significó el diálogo? ¿Qué significado tuvo este encuentro inédito entre la comunidad estudiantil politécnica y el gobierno federal?
Quizá podría decir en primer lugar que nunca pensé que me iba a sentar en esa mesa. Quizás vale la pena decirlo porque mi posición en ANUIES era la del Secretario General de una asociación civil y yo no era parte del gobierno. De hecho cuando planteé esa inquietud a la SEP me dijeron que se me invitaba en mi carácter de egresado del politécnico, a sabiendas, por supuesto, de que era el Secretario de la ANUIES.
A mí me parece que el movimiento del Politécnico fue un movimiento muy importante. En éste se hicieron planteamientos legítimos por parte de los alumnos de la AGP. Siento que fue un buen  proceso de diálogo, hubo sensibilidad de ambas partes, y al final se pudo llegar a un acuerdo, no sin fricciones a lo largo de todo el camino.
Yo le puedo decir -porque se ha cuestionado en ocasiones por parte de los mismos alumnos de la AGP- que yo me había sentado en esa mesa a sabiendas de que iba a ser el Director del IPN: nada más alejado de la realidad. De hecho yo nunca estuve en otra calidad que no fuera Secretario General de la ANUIES hasta, por supuesto, el día 19 de noviembre, día que se anunció mi nombramiento. Recuerdo que yo compadecía a los miembros de la mesa de negociaciones del gobierno porque muchos de nosotros nos íbamos a nuestra casa, de hecho tú incluido, y se quedaban unos cuantos redactando los acuerdos. Y recuerdo que me lamentaba de su suerte. Pero lo que nunca pensé fue que después se iban a ir todos y me iban a dejar a mí solo en la mesa de diálogo, ya con un pliego petitorio de los alumnos, una especie de demanda interna que al final suscribimos, y el IPN poco a poco fue recuperando la normalidad.
Y creo que el IPN ya no será el mismo. Hay un Politécnico antes de ese movimiento y hay un Politécnico después. Confío en que se va a celebrar el Congreso Nacional Politécnico que será un espacio de reflexión para redefinirlo de cara a los retos que plantea el Siglo XXI; por supuesto, sin soslayar de ninguna manera los orígenes del Politécnico, su pasado y su presente. Pero sí es importante hacer un alto en el camino, que la comunidad reflexione sobre lo que hará en el futuro, y yo creo que en ese sentido el Congreso representará una gran oportunidad.

Al asumir el cargo, ¿Cuál era el ambiente del IPN y cuál fue la actitud de esta comunidad frente a usted?
Tengo que decir que me sentí bien recibido. Recuerdo cuando se anuncia el nombramiento, en la primera oportunidad que me siento en la mesa de diálogo, los alumnos me invitan a estar de lado de ellos y no del lado de las autoridades. Cosa que yo accedí porque finalmente ya era el director del Politécnico. Digamos que la discusión en la mesa de negociación había tenido una cierta dinámica que se percibía todavía cuando  me nombraron director. Sin embargo, siempre sentí buen ánimo de los alumnos y buena aceptación en general.
Y eso fue muy importante como punto de partida para iniciar mi gestión al frente del Politécnico. Sí veníamos de un proceso complicado, sí era cuestión de ir logrando la apertura de todas las escuelas, el invitar a los directores a que ellos mismos discutieran con los alumnos los pliegos petitorios que tenía cada una de las escuelas, en términos generales empezamos, fui bien recibido, y eso me permitió ir creando las condiciones para que el IPN recuperara la normalidad.

De algunos sectores, incluido gente del Politécnico, he escuchado de la existencia en la institución de una crisis. ¿Esto es así?
No, yo diría que no hay una crisis. Diría que hay una efervescencia interna, no una crisis. Lo que está pasando es por otra cosa. En el IPN hemos estado haciendo cosas inéditas. Un ejemplo para que se entienda: cuando llegué había una cantidad de denuncias de corrupción, para decirlo así de claro, todos los días recibía varias. Ahora, yo no sé qué esté pasando pero prácticamente ya no recibo. Y por supuesto, las que se presentan de vez en cuando las atendemos inmediatamente.

Y se han combatido…
Se han combatido por supuesto. El órgano interno de control del IPN sigue haciendo las auditorías, que fueron acordadas en la mesa de diálogo. Claro, el IPN es muy grande y esto toma tiempo pero se han estado atendiendo. Creo que mucha gente estaba acostumbrada a una cierta manera de funcionar en el Politécnico, a algunos les representaba beneficios de distintos tipos, incluidos beneficios económicos.

Digamos que hay en el IPN, en realidad, una efervescencia por transformarlo. ¿Es lo que usted me quiere decir? ¿Por cambiar las cosas, por modificar la ética política institucional?
Pienso que la mayoría de la comunidad politécnica sí. En los grupos que mencionaba antes puede haber una resistencia importancia a que eso se dé. En fin, les cambia el panorama, y hay una cantidad de cosas que quizás se podían hacer antes, y ya no se pueden hacer o ya no se podrán hacer.
En ese sentido diría que esa actitud existe. Yo siento que sí he logrado credibilidad en la gente del Politécnico. Claro, hay que preguntarle a la mayor cantidad de gente posible y seguramente ése será el efecto. Esto ha sido básicamente porque he procurado que lo que hago sea congruente con lo que digo. Ésa ha sido mi forma de ser siempre. Lo he hecho en el Politécnico ya hay muchos en la comunidad  que lo empiezan a creer seriamente.

¿Y en qué sentido quiere que la comunidad entienda su conducta?
Que mi conducta refleje lo que soy: incapaz de hacer cualquier cosa deshonesta. Yo trabajo con honestidad, no sólo en lo económico, en lo académico sino en todos los aspectos. Hemos declarado, por ejemplo, que la única manera de ingresar al Politécnico será a partir del examen de admisión. Esto  fue muy aplaudido por el Consejo General Politécnico,  que por unanimidad respaldó esa decisión. Pero luego hay otros grupos que piensan que hay una diferencia entre lo que se hace y lo que se dice. Entonces, cuando yo después de decirlo, actúo, empieza un forcejeo con gente que estaba acostumbrada a un manejo distinto.

¿Cómo ha sido su relación con la parte del movimiento que realmente estaba por la transformación del IPN?  ¿Cómo ha prosperado, cómo ha procedido en concreción de los acuerdos?
Qué bueno que me preguntas eso. El mejor ejemplo de esto son las conversaciones que he tenido, digamos, respecto de la integración de la comisión organizadora del Congreso Nacional Politécnico, que es parte de los acuerdos que se celebraron con la AGP. Ha sido un proceso largo, de hecho teníamos mayo como plazo para integrar la comisión. Este proceso ha sido difícil, es una negociación, es una cuestión de entender las razones de unos y otros. Y ahora puedo decir que estamos a un paso de tener la comisión organizadora definida. Habremos por supuesto de llevar elecciones para nombrar a los representantes en la comisión y tengo que decir que mi relación con los alumnos de la AGP es cada vez de mayor confianza, y esto quizás se debe a que de ambas partes se han respetado los acuerdos que se toman en esa mesa y vamos caminando. Confío en que integraremos esa comisión y que finalmente estaremos el próximo año organizando y celebrando el CGP.

¿Cómo definiría el esfuerzo de usted con los politécnicos en función precisa del objetivo más importante que tenga la comunidad?
En este momento el objetivo mayor se centra en el CGP. Eso no significa que no hagamos cosas en el camino. De hecho hemos llevado a cabo un proceso de planeación estratégica el cual plantea el desarrollo del Politécnico en lo académico, en la gestión, en lo que refiere a la transparencia y rendición de cuentas, en lo cultural, lo deportivo y demás. Estamos caminando en esas líneas. Pero sí,  ahora el asunto del CGP es un asunto importante, pues de ahí va a surgir el nuevo Politécnico.
Hablo mucho de la renovación integral del Politécnico. Y parte de la renovación integral es tener  como diagnóstico el Congreso y sus resultados, que ésa sea la base para hacer lo que corresponda por los canales adecuados. ¿Qué podría surgir de un congreso? Pues podría surgir la reforma a la ley orgánica del IPN, reformas a los reglamentos internos, siempre, espero yo, buscando el mejor funcionamiento del IPN.
Hay un tema importante: aunque el Politécnico como sabemos es un organismo desconcentrado de la SEP, tiene una ley orgánica emitida por el Congreso de la Unión y el Politécnico tiene capacidad de gestión y capacidad de administrar su propio patrimonio. Y tengo que decir que en ocasiones de facto no sucede así. Entonces, el IPN tiene que recargar su carácter de organismo desconcentrado, o bien pensar en otras formas de organización del IPN, en otra personalidad jurídica. Incluso, un tema muy polémico en el Politécnico entre paréntesis, pero sí tiene que buscar el IPN crear las condiciones para poder llevar a cabo sus funciones sustantivas de la mejor manera posible.

Está usted hablando de la autonomía del Politécnico…
Estoy hablando de la autonomía del Politécnico. Mucha gente en el IPN  se resiste a hablar de eso; yo no estoy casado con la idea de que el Politécnico sea autónomo. Es más, respeto a quienes argumentan para no convertirnos en una institución autónoma, que no es lo mismo nacer autónomo, como fue la institución universitaria de la que yo venía antes,  la UAM, que convertirse en autónomo. Convertirse en autónomo plantea una serie de dificultades y procesos seguramente complicados en el tiempo, incluso; sin embargo,  en una institución de educación superior no hay que negarse a discutir nada, de tal suerte que si el Politécnico decide que quiere ser autónomo, habrá que ir al Congreso, plantear el asunto y si decide ser un organismo desconcentrado o  hacer algunas modificaciones a la ley orgánica para reforzar su autonomía de gestión, sobre todo, para mí está bien. No es una decisión que voy a imponer, es una decisión que tomarán los Politécnicos.

Quizás porque los que se oponen a ello no saben que la autonomía se conquista en los hechos. La conquista la comunidad…
Sí, puede ser, aunque por otro lado, pongo a consideración la forma de interpretar la realidad por parte de algunos: el Politécnico es una institución de muchos símbolos, de iconos que vienen de muchos años atrás. El hecho de que el Politécnico lo haya fundado Lázaro Cárdenas, Presidente de la República; el ritual que se da año con año el día del Politécnico entre el Presidente y los politécnicos; la toma de protesta del Presidente al Director o Directora General del IPN. Todo eso tiene un significado que los politécnicos aprecian mucho y que no fácilmente quisieran que cambiara. Y además de que hay muchas cosas alrededor de la autonomía. Yo sí soy partidario de la autonomía en particular pero insisto, pero, por ejemplo, está el tema el tema sindical. Se puede decir abiertamente que el sindicato del IPN forma parte del SNTE. Si el Politécnico se convirtiera en una institución autónoma, tendría que pasar de este sindicato a un sindicato independiente como funciona en las universidades públicas autónomas por ley.
El tema de la autonomía, como se puede ver, tiene muchas aristas, pero sí creo que debiera haber una reflexión respecto  de qué podría representar en el futuro para el Politécnico convertirse en una institución autónoma por ley.

En el horizonte del IPN ¿cuáles serían los temas más urgentes?
Son muchos y variados.  El Politécnico a lo largo de los años ha desarrollado capacidades para hacer investigación, cuando originalmente se crea por el ingeniero Eugenio Méndez Docurro el CINVESTAV como el brazo investigador del Politécnico. Pero de facto al interior del mismo Politécnico se han construido muchas capacidades para la investigación. Hoy tiene ya más de mil cien investigadores nacionales, lo cual es una fortaleza importantísima. Pero es muy curioso que casi no se habla de la investigación que se hace en el Politécnico con la docencia a nivel de licenciatura y de nivel Medio Superior. Este es un problema sobre lo que hay que trabajar.
Pero hay  un problema académico estructural importantísimo y  del que  derivan muchas cosas y que tiene que ver con el sindicato: el manejo de las plazas académicas en el Politécnico. Aquí tenemos mucha gente que por muchos años ha buscado tener una plaza de tiempo completo y no lo ha podido lograr porque las horas se van otorgando a cuentagotas. Y esto ha generado en la comunidad  un resentimiento muy grande. Hay gente que no puede despegar académicamente por esta situación.
Es un problema complejo, ciertamente, pero en la agenda del Director General está buscar fórmulas para ir normalizando la situación de los profesores. En las universidades autónomas hay profesores de carrera y profesores por horas digamos, nada más. Aquí hay por horas, poquitas horas, horas de interinato combinadas con horas de base, 19 horas, entre dos y 39 horas, algunos de 40. Es una cosa complicadísima la verdad  y creo que es un problema que el Politécnico debe resolver.
Estar sujetos a las formas de administrar de la administración pública general, no es para una institución de educación superior, la cual  necesita agilidad para hacer muchas cosas. No quiere decir que no tenga procedimientos, o que no rinda cuentas o que no haya transparencia o que no estemos al final obligados por la ética y por los procedimientos que pudiera darse el propio Politécnico a proceder correctamente, pero el tema de la gestión administrativa es un tema importante.
Tenemos escuelas muy buenas y otras en proceso de serlo. Estamos promoviendo un modelo de evaluación  que nos permita analizar,   conforme un estándar, dónde está ubicada cada escuela y desarrollen un programa específico de desarrollo, y lograr que todas tengan un nivel uniforme. Lo mismo de los Centros de Investigación y de los centros de Educación Continua.

Cuando se pretende transformar una institución, siempre se diagnostican aspectos negativos, aparecen distorsiones, deformaciones, o sea, los problemas que tienen las instituciones. Pero también se rescatan fortalezas. Reconociéndolas unas y otras, ¿cuál debe ser la posición del IPN frente a la sociedad?
Otra vez diría que no hay un descenso en el nivel académico del Politécnico. Yo diría más bien que hay una percepción del descenso del nivel académico. Una institución tan grande que se construye  hace 79 años,  próxima a cumplir los 80, no se convierte en una peor institución en un año. Ciertamente hay que decir que el movimiento tuvo algún efecto quizá en el ánimo de los aspirantes a ingresar al Politécnico. Pero el Politécnico es muy fuerte. La principal fortaleza que tiene es su prestigio,  la altísima cantidad de egresados que tiene. El Politécnico debe estarse acercando, al millón de egresados; está presente en todos lados. No se concibe el país sin el Politécnico Nacional. La contribución del Politécnico al desarrollo de las industrias eléctrica, petrolera, la misma ingeniería civil a partir de obras, presas, caminos, es enorme.
Considero que ésa es la fortaleza más grande y la base para hacer todo lo demás. Los egresados del Politécnico son muy reconocidos y no me refiero a los egresados del año pasado, o de cinco años atrás o diez, sino los egresados del Politécnico en general. A mí me da mucho gusto que a cualquier lugar al que voy se habla bien de los egresados del Politécnico. Entonces, creo que hay que aprovechar este prestigio para convencer que el Politécnico requiere más recursos para hacer convenios de colaboración con universidades y países del mundo, para mover a nuestros profesores y alumnos, en fin, para muchas cosas.
Llama mucho la atención que países  no sólo de América Latina sino de instituciones europeas y Asia buscan vincularse con el Politécnico Nacional. Al Politécnico todo mundo le quiere ayudar. Y el Politécnico tiene además una vocación histórica de contribuir al bienestar de la sociedad, por ejemplo el servicio social comunitario. Las comunidades más apartadas reciben estudiantes del Politécnico que los ayudan a resolver problemas, se  tiene un aprecio por nuestra gente, por nuestro instituto que, eso sí, no se cambia por nada.

Explique más eso de la “efervescencia”. Parece decir que está bullendo algo, que algo se está transformando. ¿Cómo la definiría desde el punto de vista de lo que usted como DG y lo que la AGP, la comunidad politécnica, quiere hacer?
Creo que coincidimos en el deseo de cambiar al IPN. Es decir, creo que en la comunidad Politécnica ha habido el reconocimiento de que una cantidad de cosas han funcionado de una manera que les gustaría que fuera diferente. Están viendo, creo, en la administración actual la posibilidad de que el cambio se dé. Y en ese sentido me siento muy protegido por esa gente, aunque, por supuesto, en contraposición de otras fuerzas que tienen intereses y quisieran que nada cambiara.
No obstante sí hay en la mayoría de los Politécnicos un deseo de cambio, y me considero -no creo en el destino ni en la fortuna en ese sentido- como alguien que puede contribuir a que el Politécnico cambie.
¿Qué me hace quizás, no sé si diferente, pero sí una persona que podría servir a ese propósito? Que en lo personal no tengo aspiraciones políticas. En los lugares donde he tenido la suerte de trabajar, he visto ese momento como el momento más importante. No pienso en nada más que contribuir a que el Politécnico sea mejor, que el Politécnico de veras se fortalezca,  que despegue en definitiva a lo que le toca ser: sin duda la mejor institución de educación superior tecnológica de este país y sin duda una de las mejores, si no es que la mejor de América Latina.

Jorge Medina Viedas

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS