Menu
Realizan segunda Expo Deportes en la UABC

Realizan segunda Expo Deportes en l…

Se llevó  a cabo la segun...

Entregan el Premio Jalisco de Periodismo 2018

Entregan el Premio Jalisco de Perio…

Para reconocer la excelen...

Se suma UdeC a Declaratoria de Gobierno Abierto

Se suma UdeC a Declaratoria de Gobi…

Este jueves, José Eduardo...

Reconoce la UAM el trabajo universitario  en favor del desarrollo nacional

Reconoce la UAM el trabajo universi…

La Universidad Autónoma M...

Presentan Revista “GénEros” 24, que aborda a la mujer en el Virreinato, en la UdeC

Presentan Revista “GénEros” 24, que…

En instalaciones de la Fa...

Remoción de iconografía del Tren Ligero contribuye al deterioro de la cultura visual tapatía, advierte especialista de la UdeG

Remoción de iconografía del Tren Li…

Antes, un golpe de vista ...

Alumnos de la UAM ganaron la fase on campus del premio Hult Prize

Alumnos de la UAM ganaron la fase o…

Tres equipos conformados ...

El culto guadalupano, elemento de cohesión social: experta de la UNAM

El culto guadalupano, elemento de c…

Hoy en día, el culto a la...

Egresan del programa English Access 83 estudiantes del SEMS de la UdeG

Egresan del programa English Access…

Un total de 83 estudiante...

Buscan en UABC  soluciones a la problemática del agua

Buscan en UABC soluciones a la pro…

Se llevó a cabo el “Foro ...

Prev Next
Estación de paso

Estación de paso (128)

Un hombre sensato

No se puede mirar fijamente al Sol ni a la muerte
—La Rochefoucauld

La primera vez que conocí en persona a Jorge Medina Viedas fue cuando me habló desde la ciudad de México para tomarnos un café en el restaurante del hotel Fiesta Americana de
Guadalajara, una tarde
de otoño de 2010. Ya antes, habíamos conversado algunas ocasiones vía telefónica y por correo electrónico sobre mi incorporación como columnista de Campus, un espacio que para ese entonces ya se había consolidado como un referente importante en los temas políticos y de políticas de la educación superior universitaria en México. La primera impresión que me causó Jorge fue su sencillez y amabilidad, su erudición y claridad en temas políticos universitarios y no universitarios. Pero fue su prudencia intelectual y política la que me permitió apreciar el perfil ético de Jorge. Para decirlo en breve, mi impresión primera fue la de estar hablando con un hombre sensato. Esa impresión se quedaría conmigo hasta el día de su triste y sorpresivo fallecimiento.
Esa sensatez no era gratuita ni extraña. Yo, como otros estudiantes universitarios de la carrera de sociología de la Universidad de Guadalajara, había seguido la trayectoria de Jorge desde su desempeño como rector de la UAS (1981-1985), sobre todo en los avatares marcados por el enfrentamiento con el Gobernador Toledo Corro, y como parte de la tensión entre dos visiones, dos proyectos de educación superior universitaria, colocados en el contexto de la crisis larga que anticiparía un conjunto desordenado de cambios y movilizaciones en la vida social y política mexicana, que tenía como telón de fondo los años grises de la “década perdida” de los ochenta. La UAS de Medina Viedas representaba la izquierda universitaria mexicana, una izquierda no revolucionaria sino reformista, que había abandonado la ilusión del “punto cero” revolucionario como vía de acceso a las puertas del cambio político en México, y que había resistido en condiciones muy difíciles las presiones políticas y financieras de un gobierno estatal particularmente agresivo con la universidad pública histórica de Sinaloa.
Eran los años de la unificación de la izquierda en torno al PSUM, y Jorge, como muchos otros universitarios sinaloenses, veían con buenos ojos ese camino. Pero, al mismo tiempo, Medina Viedas, el rector, había aprendido de sus años como militante comunista, como estudiante de derecho y luego como profesor universitario, que en ese camino habría que enfrentar el legado de los años negros de la historia política de la UAS: “La enfermedad”, y la pandilla de rufianes que expresaban rabiosamente esa expresión (“Los enfermos”), y la secuela de intimidaciones, asesinatos y acusaciones que llevaron en su trayectoria de sangre y violencia contra muchos estudiantes y profesores universitarios.
Esa experiencia en la UAS fue la que marcó para siempre su carácter. Enemigo de las simplificaciones y de los maniqueísmos de las izquierdas universitarias, fue también un crítico informado y sistemático de las derechas políticas. Fue un defensor apasionado de la autonomía universitaria a la vez que un impulsor de la idea del compromiso y responsabilidad de las universidades con la sociedad mexicana. Esa mixtura la desarrolló a través de sus escritos de toda la vida, textos periodísticos, ensayísticos y reflexivos quizá lejanos a los canones tradicionales de la vida académica convencional pero cercanos a los problemas y dilemas de la discusión y la acción política de los universitarios.
Seguramente, Jorge enfrentó situaciones y dilemas éticos, políticos y personales a lo largo de su vida. Estudiar un doctorado, incursionar en el periodismo, fundar un suplemento como Campus, desempeñarse como funcionario público en la SEP, le implicó compromisos y apuestas intelectuales y políticas importantes. Pero detrás de esas decisiones estaba siempre la ética de un hombre que las hacía sobre causas y sobre proyectos que, desde su punto de vista, valían la pena. A través de ellos, sobresalía el Medina Viedas discreto pero eficaz, observador atento, comprometido y prudente. Lo conversamos algún día desayunando en el café del hotel Del Parque, en Guadalajara. Frente al confuso panorama de los años que iniciaban con el gobierno de Peña Nieto y el regreso del PRI, luego de dos sexenios de un panismo desastroso, quizá valía la pena apostar a nuevas hipótesis políticas, sin enterrar el pasado de la izquierda, pero reconociendo la complejidad de un contexto en muchos sentidos inédito en la historia política reciente del país.
Ese afán por entender y comprender antecedía o acompañaba el deseo de actuar. Por eso Jorge era un lector voraz, admirador del romanticismo de Chateaubriand y el realismo indómito de Stefan Zweig, de la imaginación y el lenguaje de Juan Rulfo y de Octavio Paz, del realismo mágico de Gabriel García Márquez y la poesía de Pablo Neruda, de la vastedad literaria de Carlos Fuentes y la profundidad exquisita de Sergio Pitol. Leer era una de sus aficiones y pasiones vitales. Y a través de sus textos uno puede mirar la influencia de sus lecturas y autores preferidos. Como muchos otros miembros de su generación, quizá Jorge siempre mantuvo la ilusión, o la certeza, de que los libros no ayudan a mejorar la vida pero sí a entenderla de manera más pausada.
Tengo frente a mí el libroque me obsequió el día que nos conocimos en Guadalajara: La utopía corrompida. Radicalismo y reforma en la Universidad Autónoma de Sinaloa (Océano, 2009), escrito conjuntamente con Carlos Calderón Viedas y Liberato Terán. Con su generosidad habitual, me regaló en su dedicatoria una frase que resume el sentido y el motivo de ese texto: una “historia de grandeza y horror”. El texto es un recorrido sobre la historia de la UAS, a través de diferentes momentos, episodios y coyunturas, poblado de anécdotas pero también de documentos históricos e institucionales. Desfilan por ahí “los enfermos”, rectores, profesores, gobernadores, compañeros de lucha y generacionales. Pero también un mapa de fuerzas en tensión: autonomía vs. heteronomía, academia y política, cultura y barbarie, compromiso y traición, oportunismo y coherencia. El epígrafe del texto, extraído de Las aventuras de Augie March, de Saul Bellow, es iluminador: “Si das un paso adelante puedes perder; pero si te quedas quieto te puede llegar la decadencia”. Jorge, como lo muestra su vida y trayectoria, nunca se quedó quieto.  

Adrián Acosta Silva
Investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidahttp://campusmilenio.mx/administrator/index.php?option=com_k2&view=item#k2TabImaged de Guadalajara.

Leer más ...

AMLO: El político y el licenciado

El mundo es un extraño teatro”, escribió alguna vez Tocqueville en sus cartas al referirse a los personajes de la política que entrecruzaban sus trayectorias en el confuso escenario francés de la Revolución de 1848. Individuos poseedores de talentos innegables para lidiar con demandas imposibles y reclamos iracundos de comunidades feroces en busca de respuestas instantáneas, se mezclaban azarosamente con locos, tontos, pusilánimes o caballeros que, sin embargo, podrían destacar y adquirir una centralidad inesperada en el “extraño teatro” de la vida política.

Leer más ...

¿Obcecados? ¿Todos? ¿En serio?

El pasado sábado 10 de noviembre, 42,761 aspirantes a cursar una licenciatura en la Universidad de Guadalajara se presentaron puntualmente a las 8 la mañana en los distintos Centros Universitarios de la Red-UdeG para presentar el examen correspondiente. Cada seis meses ocurre lo mismo: es un típico espectáculo aspiracionista, una feria de las ilusiones, una multitudinaria competencia meritocrática. Todos ellos saben que sus posibilidades de ingreso no son fáciles. Dependiendo de la carrera a la que aspiran, requieren de puntajes más o menos elevados para tener mejores o peores condiciones de acceso a la elección de su preferencia. El puntaje se divide en dos partes. Uno depende del promedio obtenido en el bachillerato (50 por ciento); el  otro depende del que obtengan en el examen de admisión (50 por ciento). La combinación de ambos factores arroja el resultado final, que determina, a partir de los puntajes mínimos y los cupos de admisión previamente marcados por cada programa, quienes pueden acceder a las licenciaturas universitarias.

Leer más ...

Educación superior ¿hachas o bisturíes?

La inminencia del cambio de gobierno ha agudizado las ansiedades, multiplicado las incertidumbres y confirmado no pocas dudas en torno a la política del nuevo gobierno hacia la educación superior. A casi un mes de que el lopezobradorismo se convierta en gobierno formal mediante los rituales republicanos de rigor,  la educación superior es un tema ausente de pronunciamientos contundentes sobre temas clave: financiamiento, organización, cobertura, calidad, evaluación, gobierno. Luego de más de tres décadas de caminar sobre los mismos ejes y bajo las mismas reglas del juego instrumentadas por gobiernos de distinto signo político (PRI y PAN), la acción pública federal ha conducido de manera errática y contradictoria a ese conjunto heterogéneo, complejo y masificado de instituciones que por economía de lenguaje se le suele denominar como  “sistema” nacional de educación superior. Y hasta ahora, no hay ningún ejercicio morenista conocido de balance y agenda sobre los resultados obtenidos a lo largo de estos años, un ejercicio que se antoja hoy obligatorio para el nuevo oficialismo.

Leer más ...

Gobierno universitario: pinzas, tuercas, tornilos

Acaso como ninguna otra institución cultural contemporánea, la universidad pública es una organización colegiada. Su tamaño y diversidad académica y disciplinaria, la complejidad de sus prácticas, usos y costumbres, las interacciones cotidianas entre estudiantes, profesores y funcionarios, se expresan en un conjunto de reglas escritas y no escritas que rigen los comportamientos cotidianos en los campus universitarios.   
Quizá por ello, por esa complejidad de las relaciones entre la docencia, la enseñanza y la investigación, la producción de conocimiento y las formaciones profesionales, las universidades aprendieron desde hace mucho tiempo que la mejor forma de gobierno es la del equilibrio entre los órganos personales y los colegiados, los que se ejercen de manera inevitable por individuos (Rectores, directores) y los que se configuran alrededor de espacios colectivos de deliberación y toma de decisiones (consejos universitarios). Ese equilibrio implica un contrapeso efectivo  a las tentaciones de construir un poder despótico de sus directivos, pero también es un dispositivo institucional que contiene los impulsos hacia las formas asambleísticas de autoridad que coexisten en las universidades públicas mexicanas.

Leer más ...

1968 Música de fondo con paisaje

Se maquina un futuro
que no será como imaginamos.
—José Emilio Pacheco,
El futuro pretérito

Da la impresión de que la multiplicación de los grandes balances políticos y sociales del movimiento estudiantil de 1968 en México han oscurecido las implicaciones  estrictamente culturales del acontecimiento. Si bien es cierto que lo que suele llamarse la transición política mexicana bien podría situar su “punto cero” en aquellos hechos, con la combinación de la rebelión estudiantil, la represión política, la violencia y la tragedia, la exhibición del rostro desnudo del autoritarismo político de los gobiernos posrevolucionarios,  y el surgimiento de las demandas de democratización y la defensa de las libertades individuales y sociales, lo que también parece indicar ese punto socio-temporal es la configuración de un clima intelectual y cultural que explica la emergencia de un nuevo lenguaje público, cuyos referentes simbólicos ya no eran los repentinamente envejecidos rituales del nacionalismo revolucionario —representados por el PRI y el régimen de Díaz Ordaz de aquellos años lúgubres— sino las demandas de libertad, justicia  y democracia que alimentaban el imaginario estudiantil de los años sesenta.

Leer más ...

Porros: política y violencia

Los acontecimientos ocurridos en la UNAM la semana pasada confirman la cabal salud de que aún goza una vieja práctica en no pocos campus universitarios públicos: la agresión y violencia sistémica y selectiva que ejercen algunos grupos pequeños pero bien organizados de las comunidades universitarias sobre las mayorías silenciosas y pacíficas que cotidianamente asisten a las universidades. Se trata, por supuesto, de un fenómeno viejo, enraizado más o menos profundamente en algunas escuelas, facultades y preparatorias universitarias. Aunque pueda ser caracterizado analítica o descriptivamente de muchas maneras, y descalificado prescriptivamente de muchas  más, el porrismo universitario es el fruto podrido de las relaciones entre política y violencia que se han construido lentamente a lo largo de muchas décadas en varias universidades públicas, incluyendo por supuesto la UNAM. Dicho de algún modo, es la expresión local de la “república mafiosa” (Fernando Escalante dixit) que ha penetrado el orden político e institucional de algunas universidades públicas, y cuyas expresiones de estallidos y agresiones, a través del uso de puñetazos y bombas molotov, con palos, piedras y navajas, recuerdan su presencia y poder en la vida universitaria.  

Leer más ...

El cálculo del poder

En tiempos turbulentos pero interesantes, nunca está de más acudir a la sabiduría de los antiguos para tratar de entender lo que hoy ocurre frente a nuestros propios ojos. Revisitar sus obras es siempre un recurso útil para mirar con otros lentes la sensación de presente interminable que domina el espectáculo público. Los cambios en los humores, en el perfil de los políticos y de la política, en los gestos y lenguajes al uso, forman el material inevitable del presente pero en su momento también fueron objeto de reflexión y estudio para pensadores clásicos y contemporáneos. Desde diferentes circunstancias y perspectivas, tres de ellos pueden ser adecuados para pensar en las complejidades viejas y nuevas del cálculo del poder: Maquiavelo, Oakeshott y Fouché.

Leer más ...

Días extraños

Instalados en plena transición intergubernamental, somos espectadores de un proceso que tiene su encanto. Es la despedida de un gobierno en funciones y la preparación de un nuevo gobierno que iniciará su ejercicio en unos poco meses. El tiempo político parece acelerarse, y las imágenes, los hechos y las palabras se amontonan en el registro de unos días caracterizados por una intensidad inusual, distinta a los rápidamente envejecidos días electorales, pero fundamental para tratar de entender el día a día de la política postelectoral mexicana.

Leer más ...

Aprendices: la ideay las políticas

El virtual presidente electo y sus asesores comenzaron a operar en “modo transicional” al día siguiente de la elección. Eso significó una señal poderosa, y práctica, para dar la vuelta de página al “modo electoral” y preparar el camino del “modo gubernativo” que iniciará formalmente el 1 de diciembre. Entre una oleada de reuniones privadas, acercamientos políticos y declaraciones públicas, AMLO comenzó los contactos y conversaciones con sectores y actores clave de los distintos campos de políticas, para diseñar la agenda gubernamental de la “cuarta gran transformación nacional” que ha colocado en el centro de su relato político desde hace años.

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS