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Marion Lloyd

La crisis de las universidades colombianas

Por segunda vez en una década, las calles de Colombia están inundadas de grandes protestas estudiantiles. Como fue el caso en 2011, se han sumado los profesores y administradores universitarios y los principales sindicatos en rechazo a las políticas económicas y de educación superior del gobierno entrante. Los estudiantes le están exigiendo al gobierno de Iván Duque 18.2 billones de pesos colombianos (unos 5.5 mil millones de dólares) para las universidades públicas, que se encuentran en crisis financiera después de décadas de políticas de corte neoliberal. Los manifestantes también rechazan una polémica reforma tributaria que impondría un IVA de 18 por ciento a casi toda la canasta familiar.  

La cacería de brujas de Jair Bolsonaro

Jair Bolsonaro, el presidente electo de Brasil, no solo representa una amenaza para la democracia, las mujeres, los afrobrasileños, los indígenas y el Amazonas. La elección del populista de ultraderecha, ex militar y apologista de la dictadura, el pasado 28 de octubre, también es un duro golpe para la educación superior brasileña.
Durante su campaña, Bolsonaro amagó con combatir la libertad académica para dar fin al “proselitismo marxista”. Asimismo, amenazó con revertir las políticas de acción afirmativa (también llamadas de discriminación positiva) más ambiciosas del hemisferio occidental. Las medidas compensatorias, que fueron implementadas en las primeras universidades en 2003 para después extenderse a nivel nacional, reservan la mitad de los lugares en muchas instituciones para estudiantes pobres y afrobrasileños.

Jair Bolsonaro: Un peligro para Brasil y la educación superior en América Latina

El próximo 28 de octubre, 150 millones de brasileños escogerán a su próximo presidente en las elecciones más importantes y polarizadas desde el fin de la dictadura militar (1964-1985). En la segunda ronda de la votación se enfrentarán dos candidatos con estilos y programas de país diametralmente opuestos—incluyendo en sus propuestas para la educación superior. El actual favorito es Jair Bolsonaro, un ex militar quien quiere reducir el gasto en las universidades por considerarlas “nidos de marxistas”. Su contrincante es el ex Ministro de Educación, Fernando Haddad, quien busca aumentar el gasto para educación superior y ciencia y tecnología, además de expandir las políticas de equidad para los grupos marginados. El resultado de la segunda ronda de votación determinará el rumbo del país más grande de América Latina por los próximos cuatro años: si se suma a las naciones que han virado a la ultraderecha o si regresa a la fórmula de izquierda moderada (combinando programas sociales progresistas con políticas económicas de corte neoliberal) aplicada por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016).

Desigualdad y educación superior: Una propuesta para AMLO

Si el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretende combatir la abrumadora desigualdad social en México, tendrá que democratizar el acceso a la educación superior. Mientras un título universitario no garantiza empleo, la universidad sigue siendo el principal vehículo de movilidad social en casi todos los países del mundo, incluyendo México. En América Latina, un egresado universitario puede esperar ganar 104 por ciento más que sus contrapartes que solo acabaron el nivel medio superior, según un estudio de 2018 del Banco Mundial (At a crossroads: Higher education in Latin America and the Caribbean). Inclusive, los que asisten a la universidad por un tiempo puedan ganar 35 por ciento más que los que no pisaron la puerta, según el estudio.