Menu
Efectúan XVI Semana Internacional de la Dramaturgia Contemporánea en la UABC

Efectúan XVI Semana Internacional d…

En el marco del XV aniver...

Violencia no sólo afecta el espacio público, también el privado: especialistas en la UdeG

Violencia no sólo afecta el espacio…

Realizan en CUCEA el Semi...

Concluye UdeC auditoría de recertificación de normas de Seguridad de la Información y de Vigilancia

Concluye UdeC auditoría de recertif…

Esta semana se efectuó la...

La licenciatura de la UABC en Artes Digitales celebra 10 años de vocación innovadora con sus Jornadas Digitales

La licenciatura de la UABC en Artes…

En las Jornadas Digitales...

Beneficia UABC a través del servicio social a cerca de 40 mil personas en el Estado

Beneficia UABC a través del servici…

Se llevó a cabo el XI Col...

Especialistas de México presentan estudios para enfrentar enfermedades desde la psicología en la UdeG

Especialistas de México presentan e…

A fin de presentar y disc...

Beckett abordó como nadie la condición humana: Joe Broderick en la UAM

Beckett abordó como nadie la condic…

Samuel Beckett ha tratado...

La equidad de género, una tarea con atención continua en la UNAM: Graue

La equidad de género, una tarea con…

En la Universidad Naciona...

Programa de Ingeniería Geomática de la UAS es reconocido por ingresar al Nivel 1 de los CIEES

Programa de Ingeniería Geomática de…

El programa educativo de ...

Realiza UdeC VI Jornada Académica sobre Corea

Realiza UdeC VI Jornada Académica s…

Este 14 y 15 de noviembre...

Prev Next

Juan Domingo Argüelles

John Stuart Mill, mirones profesionales y prensa fifí

Para Gabriel Zaid; sin clamor popular

John Stuart Mill y la libertad de pensamiento
La crítica jamás le ha gustado al poder, independientemente del signo ideológico que tenga dicho poder. Ya sea de centro, de derecha o de izquierda, el poder identifica a la crítica con el ataque; la discrepancia, con el desacato a su autoridad. De hecho, en la política, la crítica no le gusta a nadie (¡pero menos aún al poder!) en tanto no la tenga a su servicio convertida en turiferaria, con lo cual deja de ser crítica para convertirse en adulación.

José Vasconcelos en Piedras Negras

Hace unos días estuve en Sabinas, Coahuila, y pasé por Piedras Negras. Mien-tras viajaba, de Piedras Negras a Sabinas, recordé las apasionadas impresiones del impar José Vasconcelos (1882-1959) en las primeras páginas del Ulises criollo (1936). El niño José Vasconcelos vivió en Piedras Negras y estudió en Eagle Pass, Texas, Estados Unidos, entre 1888 y 1895, cuando su padre trabajó allá como empleado aduanal y con él se trasladó toda la familia.
José Joaquín Blanco, en Se llamaba Vasconcelos: Una evocación crítica (1977), escribe: “En 1888 la familia se trasladó de Sásabe [en Sonora] a Piedras Negras, un poblado mayor. Ahí prosperó rápidamente por los porcentajes que el padre ganaba sobre las multas al contrabando y los privilegios de zona libre de comercio internacional”. Y explica: “El puesto fronterizo mexicano en que trabajó su padre y residió su familia se convirtió para él en un símbolo obsesivo de la patria: un bastión pequeño e improvisado como única civilización en mitad del desierto”.

Anecdotario epigramático

Nunca he llevado propiamente un diario, pero sí, a lo largo de los años, muchas libretas en las que anoto cosas leídas y vividas que, algunas veces, se transforman en textos más elaborados, pero que, otras tantas, se quedan en fragmentos. Ya publiqué, de hecho, en 2010, un tomito con esas menudencias, bajo el título explicativo Fragmentario parcial: Trazos de un diario trunco/ Parte de vida/ Casi aforismos (México, Ediciones del Ermitaño). Fragmentario parcial, porque no es total, sino tan solo una muestra de 160 brevedades. Mis libretas siguen recibiendo, en aluvión, esos sedimentos. Pedacería de espejo llamó a las suyas el gran Ricardo Garibay. Y esto es, exactamente: pedacería del reflejo de lo que somos. Como los cuadernos se llenan con textos que no irán más allá, de vez en cuando rescato algunos que pueden compartirse con los lectores. Es el caso de los siguientes.

Porras, porros, porrismo y violencia porril

El Diccionario de mexicanismos (Siglo XXI, 2010), de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), tan laxo, tan guango, tan lleno de vocablos muy distantes de ser mexicanismos, no incluye en sus páginas el adjetivo y sustantivo “porro”, éste sí mexicanismo sin duda, cuyo exacto significado registra incluso la Wikipedia y, con algo de inexactitud, el Clave: Diccionario de uso del español actual. En éste leemos: “porro. coloquial. En zonas del español meridional, persona a la que se paga para provocar un desorden público”. Y hasta pone un ejemplo: Los porros golpearon a varios estudiantes en el mitin, pero en el noticiero no lo dijeron. La definición es correcta, pero el origen y el uso más extendido de esta voz no se dan “en zonas del español meridional” (¿en Andalucía, en Sudamérica?), sino en México.