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Fernando Escalante Gonzalbo

Una pasión lúcida

Entre 1997 y 2000, Rafael Segovia escribió una serie de artículos periodís-ticos que comprenden, lo que puede considerarse el periodo de la crisis final del predominio priísta en la vida política mexicana. El desenlace de lo que se llama la [transición de la democracia]. No es un tratado ni una crónica, pero tampoco —mucho menos— una miscelánea; la brevedad de los textos y la variedad de los motivos puede resultar engañosa: se trata de una sola, continuada meditación, de tres años, sobre la naturaleza de la política mexicana.
Cuando pase el entusiasmo de la transición democrática y cuando pase también el desencanto, que vendrá después, será indispensable leer de nuevo a Rafael Segovia, leer precisamente estos textos, para saber que pasó, para saber la trama menuda de miserias, ambiciones y torpezas con que se hizo la historia de estos años. Porque es lo primero que se  encuentra leyéndolos: el relato de una transición de paso titubeante e incierto, un proceso lleno de equívocos y malentendidos, una comedia de enredo extrañamente triste y desangelada.